Ania Kupuri
Poeta recién llegado
El clamor de los rieles inminente es
al sopor presente
las estadías se acortan crueles
mientras el corazón solloza
y los adioses en profunda glosa
nacen del piso y de los olores.
Los pañuelos se agitan
como palomas en sinsabores
que crecen muertas y así cohabitan.
- La mortalidad llora
El fugitivo en desgarre, cautiva la hora
y busca en el paisaje venidero
un retorno precoz como la aurora.
Asesina el olvido Inminente quizá -
y siembra un recuerdo en la estación que gime.
Recuerdo ataviado de lúcido desconsuelo
con sombrero de palma
y un alma que agita al velero náufrago
con zapato angosto y sereno.
- El tiempo apremia
La columna de humo toma la senda
las manos intentan Fortuitas
Detener el anhelo de sus anhelos
cavilar la entraña de terciopelo
en las razones de estaño que quitan la sed .
¡Locos de alquimia!
Mientras el tren con la duela
Hace añicos de sus ídolos de viento
hurgando manzanas y canela.
©
al sopor presente
las estadías se acortan crueles
mientras el corazón solloza
y los adioses en profunda glosa
nacen del piso y de los olores.
Los pañuelos se agitan
como palomas en sinsabores
que crecen muertas y así cohabitan.
- La mortalidad llora
El fugitivo en desgarre, cautiva la hora
y busca en el paisaje venidero
un retorno precoz como la aurora.
Asesina el olvido Inminente quizá -
y siembra un recuerdo en la estación que gime.
Recuerdo ataviado de lúcido desconsuelo
con sombrero de palma
y un alma que agita al velero náufrago
con zapato angosto y sereno.
- El tiempo apremia
La columna de humo toma la senda
las manos intentan Fortuitas
Detener el anhelo de sus anhelos
cavilar la entraña de terciopelo
en las razones de estaño que quitan la sed .
¡Locos de alquimia!
Mientras el tren con la duela
Hace añicos de sus ídolos de viento
hurgando manzanas y canela.
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