Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Cantael perdido
Seguro de la nada que me alberga,
cavilo en la oquedad del testimonio,
presiento la hojarasca del demonio
que en toda la ciudad el sol posterga.
Prefiero la evasiva de una juerga,
de un beso amargo y gris, de un patrimonio
entre olas y ansiedad, de un matrimonio
entre años de dolor y obscena jerga.
Me visto de crueldad, soy la monserga
de un ángel sin color y sin armonio,
de un hombre que perdió piel y chamberga.
Incierto es mi sabor, parece amonio,
me voy de tempestad, mi piel se alberga
en la hora de dormir y su heliconio.
13 10 11
Seguro de la nada que me alberga,
cavilo en la oquedad del testimonio,
presiento la hojarasca del demonio
que en toda la ciudad el sol posterga.
Prefiero la evasiva de una juerga,
de un beso amargo y gris, de un patrimonio
entre olas y ansiedad, de un matrimonio
entre años de dolor y obscena jerga.
Me visto de crueldad, soy la monserga
de un ángel sin color y sin armonio,
de un hombre que perdió piel y chamberga.
Incierto es mi sabor, parece amonio,
me voy de tempestad, mi piel se alberga
en la hora de dormir y su heliconio.
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