Teo Moran
Poeta fiel al portal
El niño caminaba por la sierra parda
con un cayado de nácar y almendra,
con el viento atado a sus ojos verdes
en las olas plateadas de la luna llena.
Soñaba el niño con el agua del río
que baja por la baranda del cielo,
fue a beber de ella esa noche oscura
con el brillo solo de unas frías estrellas,
esta tenía sabor a olivo viejo y a higuera,
llevaba aroma a jazmín y a tomillo
mas en su salmo una breve tonadilla...
¿Serás tú el agua clara de la Sierra Morena
que ahonda con su silente melodía
en las oquedades de la fuente serena?
¡Soy rosa y también soy espina
en el agua clara que el río lleva!
El niño tumbado entre las flores al alba
hundía sus manos en el arroyo frío
que se pierde por las cañadas de la sierra,
mojó sus labios y bebió de su tonada vieja,
soñó entonces el niño con las amapolas
que a solas duermen entre las espigas
a la sombra de los pinos que lloran verdes
con sus lágrimas y sus hojas perennes,
mas en sus ramas los jilgueros trinan
la melodía de una noche con estrellas…
¿Serás tú el agua limpia con aroma a rosas
que lleva pasión y noches de tormenta
y en su cantar la luz de la luna llena?
¡Soy rosa y también soy espina
en el agua clara que el río lleva!
con un cayado de nácar y almendra,
con el viento atado a sus ojos verdes
en las olas plateadas de la luna llena.
Soñaba el niño con el agua del río
que baja por la baranda del cielo,
fue a beber de ella esa noche oscura
con el brillo solo de unas frías estrellas,
esta tenía sabor a olivo viejo y a higuera,
llevaba aroma a jazmín y a tomillo
mas en su salmo una breve tonadilla...
¿Serás tú el agua clara de la Sierra Morena
que ahonda con su silente melodía
en las oquedades de la fuente serena?
¡Soy rosa y también soy espina
en el agua clara que el río lleva!
El niño tumbado entre las flores al alba
hundía sus manos en el arroyo frío
que se pierde por las cañadas de la sierra,
mojó sus labios y bebió de su tonada vieja,
soñó entonces el niño con las amapolas
que a solas duermen entre las espigas
a la sombra de los pinos que lloran verdes
con sus lágrimas y sus hojas perennes,
mas en sus ramas los jilgueros trinan
la melodía de una noche con estrellas…
¿Serás tú el agua limpia con aroma a rosas
que lleva pasión y noches de tormenta
y en su cantar la luz de la luna llena?
¡Soy rosa y también soy espina
en el agua clara que el río lleva!
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