Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
La banqueta no basta
para contener el fluido río de pasos.
A lo lejos el organillero,
nos regala su melancólica melodía.
Demasiada claridad para mi gusto,
me faltan nubes,
un poco de sombra
para soñar.
Dentro el olor a limón de los gajos recién cortados...
¡Cómo duele amar!
Grita desde la bocina el cantante,
solo y acompañado en esta cantina,
compartiendo con viejos recuerdos.
Listo para entregarle al Suicida
el control de la situación.
Ángeles, niños, viejos, pobres, clase medieros, musas...
Pasarela de la escala social.
Este es el único lugar donde me siento acompañado.
La Soledad no cesa de susurrarme:
- ¿Te acuerdas de esos días? Los besos, las sonrisas… ¿Te acuerdas de esas noches? Envuelto en su cuerpo, el mutuo orgasmo….
Sus palabras me queman,
el licor no hace sino avivar esos recuerdos.
Hacia la medianoche su fantasma
toma asiento en mi mesa.
- Buscame, seduceme, amame...para volver a despedirnos al amanecer….
Ya no hay música, solo humo de cigarros,
sueños rotos ahogados en caballitos de tequila,
corazones traicionados naufragando en licor de olvido,
solo quedamos los de siempre
a saber:
La Soledad, El Suicida, su Fantasma y Yo.
Pago la cuenta para sumergirnos en la noche,
para perdernos en ese abismo que es el olvido...
para contener el fluido río de pasos.
A lo lejos el organillero,
nos regala su melancólica melodía.
Demasiada claridad para mi gusto,
me faltan nubes,
un poco de sombra
para soñar.
Dentro el olor a limón de los gajos recién cortados...
¡Cómo duele amar!
Grita desde la bocina el cantante,
solo y acompañado en esta cantina,
compartiendo con viejos recuerdos.
Listo para entregarle al Suicida
el control de la situación.
Ángeles, niños, viejos, pobres, clase medieros, musas...
Pasarela de la escala social.
Este es el único lugar donde me siento acompañado.
La Soledad no cesa de susurrarme:
- ¿Te acuerdas de esos días? Los besos, las sonrisas… ¿Te acuerdas de esas noches? Envuelto en su cuerpo, el mutuo orgasmo….
Sus palabras me queman,
el licor no hace sino avivar esos recuerdos.
Hacia la medianoche su fantasma
toma asiento en mi mesa.
- Buscame, seduceme, amame...para volver a despedirnos al amanecer….
Ya no hay música, solo humo de cigarros,
sueños rotos ahogados en caballitos de tequila,
corazones traicionados naufragando en licor de olvido,
solo quedamos los de siempre
a saber:
La Soledad, El Suicida, su Fantasma y Yo.
Pago la cuenta para sumergirnos en la noche,
para perdernos en ese abismo que es el olvido...