Canto a tu alma
Recuerda sin apego el laberinto
donde te escondiste de tu ser y tus deseos,
recuerda que no fue lo que quisiste,
que no ardía ya la leña bajo el fuego,
que aquel escondrijo era maldito,
que escondía las espinas del hastío,
que tú viniste a dejar tu sello,
inconfundible esencia de tu alma de terciopelo,
que tu fuerza siempre parte de tu centro
y que estás aquí para fundirte con el cielo.
Pues yo te conocí jovencita e indefensa
pero siempre supe que tu puño era de hierro,
tu carácter tierno y noble,
pero tu genio indoblegable y fresco
como la nota airada
de un sublime y cálido allegro.
Libertad.
El único pensamiento,
la única acción,
el único fin,
el solitario premio.
Actitud.
El hacha se entierra,
el único tesoro,
la única causa,
el del traje roto.
La dualidad.
La única trampa,
el solo del viento.
Cantándole a tu alma.
Psycho
Recuerda sin apego el laberinto
donde te escondiste de tu ser y tus deseos,
recuerda que no fue lo que quisiste,
que no ardía ya la leña bajo el fuego,
que aquel escondrijo era maldito,
que escondía las espinas del hastío,
que tú viniste a dejar tu sello,
inconfundible esencia de tu alma de terciopelo,
que tu fuerza siempre parte de tu centro
y que estás aquí para fundirte con el cielo.
Pues yo te conocí jovencita e indefensa
pero siempre supe que tu puño era de hierro,
tu carácter tierno y noble,
pero tu genio indoblegable y fresco
como la nota airada
de un sublime y cálido allegro.
Libertad.
El único pensamiento,
la única acción,
el único fin,
el solitario premio.
Actitud.
El hacha se entierra,
el único tesoro,
la única causa,
el del traje roto.
La dualidad.
La única trampa,
el solo del viento.
Cantándole a tu alma.
Psycho