Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Le canto a la sed del día
clamando a la lluvia clara
para que moje preclara
lo seco de mi sequía.
Agua con la que se alía
la rima que lleva el viento
que con suave movimiento
se me enreda persistente,
lluvia de tiempo presente…
lluvia, cielo y sentimiento.
Le canto a mi paz terrena
que tiene nombre de santa
por si la piel se quebranta
en un mal de cieno y pena.
Con su amor entrega arena
al reloj que anda conmigo,
prende luz en mi postigo
y en mi pecho buen futuro…
no hay mejor canto, lo juro,
que su cuerpo como abrigo.
Le canto al dulzor divino
-azúcar matando muerte-
invencible de tal suerte
que su son siembra camino.
A la par del Dios destino
viene el Dios Omnipotente
que musita confidente
la Palabra redentora
para alzarse salvadora
como canto preeminente.
Le canto a mi misma vida
tratando de dar sonoro
sin el mínimo decoro
mi canción a tanta herida.
Por melódica avenida
viaja el son que nace tierno,
unas veces en invierno
y otras tanta por verano…
canto a todo ser humano
que no quiera ser infierno.
Canto al albor sempiterno.
clamando a la lluvia clara
para que moje preclara
lo seco de mi sequía.
Agua con la que se alía
la rima que lleva el viento
que con suave movimiento
se me enreda persistente,
lluvia de tiempo presente…
lluvia, cielo y sentimiento.
Le canto a mi paz terrena
que tiene nombre de santa
por si la piel se quebranta
en un mal de cieno y pena.
Con su amor entrega arena
al reloj que anda conmigo,
prende luz en mi postigo
y en mi pecho buen futuro…
no hay mejor canto, lo juro,
que su cuerpo como abrigo.
Le canto al dulzor divino
-azúcar matando muerte-
invencible de tal suerte
que su son siembra camino.
A la par del Dios destino
viene el Dios Omnipotente
que musita confidente
la Palabra redentora
para alzarse salvadora
como canto preeminente.
Le canto a mi misma vida
tratando de dar sonoro
sin el mínimo decoro
mi canción a tanta herida.
Por melódica avenida
viaja el son que nace tierno,
unas veces en invierno
y otras tanta por verano…
canto a todo ser humano
que no quiera ser infierno.
Canto al albor sempiterno.