Vazquez
Poeta fiel al portal
Cariño mio, te deseo amor y corazón,
un libre deseo que se parece al albor
de los días en las tardes de resquemor.
Hundí mis manos en tu pelo rubio.
Y, es que, un pelo como el tuyo son dos
pelos en mi mano que lo acaricia con amor.
No parece que tengas nada bravo, ni desdenes
solo soy tu amigo, que cae en la hierba helado.
Siguiendo con la tesitura de la conversación
a ti, te hago halagos, con paciencia y reverencia
mas te digo, que son halagos prohibidos...
¡que carencia, dios mio, de posibilidades!.
un libre deseo que se parece al albor
de los días en las tardes de resquemor.
Hundí mis manos en tu pelo rubio.
Y, es que, un pelo como el tuyo son dos
pelos en mi mano que lo acaricia con amor.
No parece que tengas nada bravo, ni desdenes
solo soy tu amigo, que cae en la hierba helado.
Siguiendo con la tesitura de la conversación
a ti, te hago halagos, con paciencia y reverencia
mas te digo, que son halagos prohibidos...
¡que carencia, dios mio, de posibilidades!.