Troto
Pablo Romero Parada
Por mi carácter prudente alcancé un trabajo que no llena
pero que sí sirve para costearse el alquiler del piso
y todo el tiempo del mundo hacia la ingesta
o el vaciado testicular.
Lo de invitar a chicas a casa lo dejo para cuando me atreva al ligoteo
o al menos a bajar la barriga y soltarme la polla.
Me encuentro lejos de la buena reflexión
sobre el amor de pareja o el deber profesional.
Mucho menos sobre la familia.
Aspiro al autoengaño de la fantasía.
A contemplar algún poema que me alivie
como la manta
y un plato de caldo de aquí, o sea, gallego.
Pero ¿dónde se leen las palabras
que otorgan serenidad,
o dicho de otra manera,
cómo podría dejar de un lado la arrogancia y los victimismos
para disfrutar plenamente de la lectura
ahora que tengo tiempo y trabajo?.
¿Dónde está la realidad realistas?.
Joder Elena, si pudieras venir hoy
a subirme "la autoestima"
seguramente continuaría siendo
el mismo cabrón pedante
que no se deja enseñar jamás.
Y lo que resulta más grave,
tratando de hacer arte
con llamadas de atención
deseosas de que mi nombre reluzca en letras de oro.
En letras de mierda.
Pero, ya sabes, al menos lo pasaría bien.
No sé si tú lo pasarías bien pero yo sí.
Aunque sea por presumir de que logré follarme a una influencer
descubriendo así mi verdadero arte,
herencia de papá,
con la fresita, los restos de silicona
y mi nombre en las habladurías del bar
tratando el dolor que produce mi mendicidad por ti
o por otra cualquiera como tú.
pero que sí sirve para costearse el alquiler del piso
y todo el tiempo del mundo hacia la ingesta
o el vaciado testicular.
Lo de invitar a chicas a casa lo dejo para cuando me atreva al ligoteo
o al menos a bajar la barriga y soltarme la polla.
Me encuentro lejos de la buena reflexión
sobre el amor de pareja o el deber profesional.
Mucho menos sobre la familia.
Aspiro al autoengaño de la fantasía.
A contemplar algún poema que me alivie
como la manta
y un plato de caldo de aquí, o sea, gallego.
Pero ¿dónde se leen las palabras
que otorgan serenidad,
o dicho de otra manera,
cómo podría dejar de un lado la arrogancia y los victimismos
para disfrutar plenamente de la lectura
ahora que tengo tiempo y trabajo?.
¿Dónde está la realidad realistas?.
Joder Elena, si pudieras venir hoy
a subirme "la autoestima"
seguramente continuaría siendo
el mismo cabrón pedante
que no se deja enseñar jamás.
Y lo que resulta más grave,
tratando de hacer arte
con llamadas de atención
deseosas de que mi nombre reluzca en letras de oro.
En letras de mierda.
Pero, ya sabes, al menos lo pasaría bien.
No sé si tú lo pasarías bien pero yo sí.
Aunque sea por presumir de que logré follarme a una influencer
descubriendo así mi verdadero arte,
herencia de papá,
con la fresita, los restos de silicona
y mi nombre en las habladurías del bar
tratando el dolor que produce mi mendicidad por ti
o por otra cualquiera como tú.
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