jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
mami
te escribo esta carta
desde el burdel
cualquier burdel, da lo mismo
no sé si vivas todavía
ni me importa
no sé tampoco para qué te escribo
pero necesito hacerlo
o a lo mejor, es que he tomado demasiado
mami
he cambiado mucho
desde la última vez que nos vimos
cuando me echaste de tu casa
ya no sigo siendo aquella tipa
distante y melancólica
que se encerraba en su cuarto
exigiendo silencio para poder concentrarse
y lograr tal vez
escribir algo tremendo y maravilloso
el poema definitivo
hace ya tiempo que empecé
a ver las cosas de otra manera
ya tuve bastante
de todas esas absurdas manías
de aislamiento creativo
la poesía, a decir verdad
no me causa ya placer alguno
que me rezarsa
de sus amargas exigencias
permanecer encerrada durante horas
sometida a una excesiva presión mental
sólo para terminar escribiendo
a fin de cuentas
cualquier pendejada
...sólo para terminar escribiendo
poemas
sobre las pendejadas que algunas noches
me hiciste hacer,
es una experiencia por la que ya no estoy dispuesta
a tener que atravesar
sí, tenías razón
la poesía no sirve de nada
la poesía no te quita el espanto
para eso funciona mejor el alcohol
y el sexo
y drogarse
por lo tanto
le he dicho adiós a la poesía
y como una forma de disculparme contigo
he conseguido trabajo en este lugar
y trabajo como loca 6 días a la semana
créeme
ya no soy más
aquel ser inadaptado que solía ser
aquella poeta nerviosa
que le tenía miedo a la gente
que se escondía de los borrachos que llevabas a la casa
ya no pierdo el tiempo leyendo
ni escribiendo
ni soñando con estrellas
noches lluviosas
unicornios voladores
he dejado de ser por completo
aquella inútil que conociste
invítame a comer cualquier día de estos
y tú misma podrás comprobar que no miento
o, mejor
ven a visitarme al burdel cuando quieras
ja ja ja
¡ven a decirme cuáles eran tus mañas!
¡cómo le quitabas el dinero a los borrachos!
¡en qué posiciones los calientas más!
¡ven y acaba de enseñarme a ser la mejor puta!
¡ven!
¡mi inolvidable, querida madre!
tu inservible hija
la poeta
pd: ojalá ya estes muerta
te escribo esta carta
desde el burdel
cualquier burdel, da lo mismo
no sé si vivas todavía
ni me importa
no sé tampoco para qué te escribo
pero necesito hacerlo
o a lo mejor, es que he tomado demasiado
mami
he cambiado mucho
desde la última vez que nos vimos
cuando me echaste de tu casa
ya no sigo siendo aquella tipa
distante y melancólica
que se encerraba en su cuarto
exigiendo silencio para poder concentrarse
y lograr tal vez
escribir algo tremendo y maravilloso
el poema definitivo
hace ya tiempo que empecé
a ver las cosas de otra manera
ya tuve bastante
de todas esas absurdas manías
de aislamiento creativo
la poesía, a decir verdad
no me causa ya placer alguno
que me rezarsa
de sus amargas exigencias
permanecer encerrada durante horas
sometida a una excesiva presión mental
sólo para terminar escribiendo
a fin de cuentas
cualquier pendejada
...sólo para terminar escribiendo
poemas
sobre las pendejadas que algunas noches
me hiciste hacer,
es una experiencia por la que ya no estoy dispuesta
a tener que atravesar
sí, tenías razón
la poesía no sirve de nada
la poesía no te quita el espanto
para eso funciona mejor el alcohol
y el sexo
y drogarse
por lo tanto
le he dicho adiós a la poesía
y como una forma de disculparme contigo
he conseguido trabajo en este lugar
y trabajo como loca 6 días a la semana
créeme
ya no soy más
aquel ser inadaptado que solía ser
aquella poeta nerviosa
que le tenía miedo a la gente
que se escondía de los borrachos que llevabas a la casa
ya no pierdo el tiempo leyendo
ni escribiendo
ni soñando con estrellas
noches lluviosas
unicornios voladores
he dejado de ser por completo
aquella inútil que conociste
invítame a comer cualquier día de estos
y tú misma podrás comprobar que no miento
o, mejor
ven a visitarme al burdel cuando quieras
ja ja ja
¡ven a decirme cuáles eran tus mañas!
¡cómo le quitabas el dinero a los borrachos!
¡en qué posiciones los calientas más!
¡ven y acaba de enseñarme a ser la mejor puta!
¡ven!
¡mi inolvidable, querida madre!
tu inservible hija
la poeta
pd: ojalá ya estes muerta