César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son casas amarillas
en esta ciudad pequeña
y tan ajena a mi costumbre.
Casas hechas con ladrillos rubios
de rubias arenas-sol y río.
Viviendas rubias
con gentes cobrizas
agarradas al vaivén del agua.
La corriente,
esconde un deseo de garza blanca
entre su boca y la tarde.
Viviendas amarillas
de ladrillos amarillos,
como la calle de ladrillos amarillos que cautivó a Elton John.
Yo bebo sol por mi camisa
y me crece espesa una barba de deseos y ansiedades
en esta ciudad de la que me despido por la tarde.
Esta ciudad de casas rubias
indiferentes a su barro,
hechas con ladrillos rubios.
Ladrillos hechos con sudor,
entre las rubias arenas-sol y río.
Septiembre y oriente de Venezuela. 2015. César Guevara.
en esta ciudad pequeña
y tan ajena a mi costumbre.
Casas hechas con ladrillos rubios
de rubias arenas-sol y río.
Viviendas rubias
con gentes cobrizas
agarradas al vaivén del agua.
La corriente,
esconde un deseo de garza blanca
entre su boca y la tarde.
Viviendas amarillas
de ladrillos amarillos,
como la calle de ladrillos amarillos que cautivó a Elton John.
Yo bebo sol por mi camisa
y me crece espesa una barba de deseos y ansiedades
en esta ciudad de la que me despido por la tarde.
Esta ciudad de casas rubias
indiferentes a su barro,
hechas con ladrillos rubios.
Ladrillos hechos con sudor,
entre las rubias arenas-sol y río.
Septiembre y oriente de Venezuela. 2015. César Guevara.