CATEDRALES DE ENSUEÑO
(Inspirado en la leyenda de la ciudad de Vineta
y en el preludio Catedral Sumergida de Claude Debussy))
Resurge,
ciudad sumergida,
continente perdido,
junto a tus bellas playas,
resuena la ilusión en tu voz milenaria
de estirpe de gigantes.
Tañe en la campana de tu iglesia
un himno, mi oración.
Duerme con el alba,
asciende en la noche,
esas magníficas murallas
sobre la montaña más alta
para ver respirar tus catedrales de ensueño.
Llévame a los caminos de peregrinaje
custodiados por monjes con la cruz paté.
Refulge al arribo del sol
en tus iridiscentes maravillas,
siente el melancólico rezo de la cristiandad,
flotando en*un soñoliento abrazo de cristal,
mis*catedrales de ensueño.
Me adentro en tus abismos de mar y vida,
el tiempo que ha sido, también es,
puedo ver la luz de ese tiempo,
aún no agotado,
oír esa música lenta que llama la nostalgia
de lo que*no pasa,
y revive en el delirio
de esta augusta visión.
(Inspirado en la leyenda de la ciudad de Vineta
y en el preludio Catedral Sumergida de Claude Debussy))
Resurge,
ciudad sumergida,
continente perdido,
junto a tus bellas playas,
resuena la ilusión en tu voz milenaria
de estirpe de gigantes.
Tañe en la campana de tu iglesia
un himno, mi oración.
Duerme con el alba,
asciende en la noche,
esas magníficas murallas
sobre la montaña más alta
para ver respirar tus catedrales de ensueño.
Llévame a los caminos de peregrinaje
custodiados por monjes con la cruz paté.
Refulge al arribo del sol
en tus iridiscentes maravillas,
siente el melancólico rezo de la cristiandad,
flotando en*un soñoliento abrazo de cristal,
mis*catedrales de ensueño.
Me adentro en tus abismos de mar y vida,
el tiempo que ha sido, también es,
puedo ver la luz de ese tiempo,
aún no agotado,
oír esa música lenta que llama la nostalgia
de lo que*no pasa,
y revive en el delirio
de esta augusta visión.