oyendo tiritar un tallo de tristeza,
el viento detenido;
como en mi alma oyó,
y entre el oro y el grito en que un instante
es,
el rocío
y el labio de la noche
ejerciendo de aurora redentora del mundo;
gravita el viento, y, aún dudando, triunfal y con feroz rugido,
alza el vuelo y ordena la alegría.
o. de panthoseas [del libro: Arquiecturas]
http://www.oriondepanthoseas.com
[Weblog literario del autor: poesía, relato, novela y otros]
el viento detenido;
como en mi alma oyó,
y entre el oro y el grito en que un instante
es,
el rocío
y el labio de la noche
ejerciendo de aurora redentora del mundo;
gravita el viento, y, aún dudando, triunfal y con feroz rugido,
alza el vuelo y ordena la alegría.
o. de panthoseas [del libro: Arquiecturas]
http://www.oriondepanthoseas.com
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