Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la fecundidad del Dios primero
-celeste y portadora de la Esencia-
se encuentra en plenitud y consistencia
la forma celestial de un carpintero.
De su divinidad parte certero
el vivo resplandor de la Existencia,
ensancha el corazón y su presencia
alienta al Universo por entero.
Con Él se hace más grande el infinito
que surge de su mano salvadora
llegando hasta el rincón más chiquitito
Es la fecundidad liberadora
-aquella que más quiero y necesito-
celeste y de la Esencia portadora.
-celeste y portadora de la Esencia-
se encuentra en plenitud y consistencia
la forma celestial de un carpintero.
De su divinidad parte certero
el vivo resplandor de la Existencia,
ensancha el corazón y su presencia
alienta al Universo por entero.
Con Él se hace más grande el infinito
que surge de su mano salvadora
llegando hasta el rincón más chiquitito
Es la fecundidad liberadora
-aquella que más quiero y necesito-
celeste y de la Esencia portadora.