James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Si prende el corazón
toda la llama, que ama
en el latido sus colores,
si verse reducido a
los calores del fuego
del amor que todo abrasa.
Si pasa como un verso somnoliento,
si preso de su aliento se hace frío
y puede congelarse en la palabra.
La deuda de poesía son sus rimas
que estima al corazón de los adictos
de fuerza de belleza impresionada.
El joven soñador que no tiene pudor
en lo que escribe, recibe las razones
del poeta y guarda en la maleta el corazón
si viaja la razón de sus poemas...
El fuego del amor ya se ha quemado
toda la llama, que ama
en el latido sus colores,
si verse reducido a
los calores del fuego
del amor que todo abrasa.
Si pasa como un verso somnoliento,
si preso de su aliento se hace frío
y puede congelarse en la palabra.
La deuda de poesía son sus rimas
que estima al corazón de los adictos
de fuerza de belleza impresionada.
El joven soñador que no tiene pudor
en lo que escribe, recibe las razones
del poeta y guarda en la maleta el corazón
si viaja la razón de sus poemas...
El fuego del amor ya se ha quemado
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