demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
Cuando brilla la plateada rueda,
si hay un muy turbulento carruaje,
y si hay truenos sobre la arboleda,
es Cernunnos en la cacería salvaje.
Peregrino río que en pasto se pierde,
lleva el otoño que ha escapado,
y la diosa que da a la luz el verde,
tan solo aguarda por el dios astado.
Mies de sonrisas, y mies de alegrías,
dios esmeralda yo a ti te saludo,
el oro es verde y tú eres Midas,
salve oh dios verde, salve oh dios cornudo.
Solo basta mirar por la vereda,
sueños, colores en mágico boscaje,
y si Cernunnos en el cielo se queda,
has esta oración para que él baje.
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