café en chernobyl
Poeta recién llegado
Chica de campo, mesas
de picnic, jarras de sidra,
un gato de reloj, la manta sobre
el césped que cubre el infinito,
un bosque color madera
una lluvia de tempera azul,
una caracola vestida
en el río de los recuerdos,
una guitarra con todos los acordes
del mundo, un sol como arete,
tu pelo de mestiza, tu
sangre de rio.
No pases más danzando,
el uno y dos me recuerdan a los
galeotes; el tres y cuatro,
al cloroformo y formol.
Chica de campo, león de cuchillo,
rebana el baguette que
estoy como un reloj de piedra,
viendo al tiempo
quedarse con nosotros.
Él ya no correrá, pero tú sí.
Las bocas quedarán
tibias en su estrecho de Bering,
como tu brazo fino sobre mi hombro.
de picnic, jarras de sidra,
un gato de reloj, la manta sobre
el césped que cubre el infinito,
un bosque color madera
una lluvia de tempera azul,
una caracola vestida
en el río de los recuerdos,
una guitarra con todos los acordes
del mundo, un sol como arete,
tu pelo de mestiza, tu
sangre de rio.
No pases más danzando,
el uno y dos me recuerdan a los
galeotes; el tres y cuatro,
al cloroformo y formol.
Chica de campo, león de cuchillo,
rebana el baguette que
estoy como un reloj de piedra,
viendo al tiempo
quedarse con nosotros.
Él ya no correrá, pero tú sí.
Las bocas quedarán
tibias en su estrecho de Bering,
como tu brazo fino sobre mi hombro.