Andrés Castro Arévalo
Poeta recién llegado
Mastico chicle
mientras camino
todos los días,
sobre estas brazas
ardientes, que llaman
calle, en este infierno
que llaman vida.
Mastico chicle
y hago bombas
en contra de lo que
me gritan las señoras,
en contra de los
cánones de civilidad.
Es pura envidia
pues mi chicle sabor a chicle
y mis bombas despreciadas,
algún día alcanzaran
para llevarme lejos
de esta vida, lejos de
esta monotonía
mientras camino
todos los días,
sobre estas brazas
ardientes, que llaman
calle, en este infierno
que llaman vida.
Mastico chicle
y hago bombas
en contra de lo que
me gritan las señoras,
en contra de los
cánones de civilidad.
Es pura envidia
pues mi chicle sabor a chicle
y mis bombas despreciadas,
algún día alcanzaran
para llevarme lejos
de esta vida, lejos de
esta monotonía