Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
¿El tiempo pesa?
Sin dudarlo
cuando pasa por el cuerpo
que se despereza,
y en la carne colgada de los brazos
en los pómulos ásperos
tiritan como plomo hacia abajo
sintiendo el infinito que lo enfrenta
Mirando un cielo raso
que importa lo demás
lo que se sepa
lo que suceda;
el día empieza fatigado
se mira con la mirada tensa
de quien no soporta otros milenios
aunque sólo vio pocas primaveras
Se suspira
y sobre los hombros se resigna la ausencia
un segundo se estira y se espesa
mientras más se busca la vida aleteando
más tiempo se vuelve el cuerpo
el cuerpo toma al tiempo, vuelve cojeando.
No hay rápido movimiento,
se desea descansar del día
pero mis ojos no son míos:
siguen, tortuosamente, abiertos.
A. Ira
Sin dudarlo
cuando pasa por el cuerpo
que se despereza,
y en la carne colgada de los brazos
en los pómulos ásperos
tiritan como plomo hacia abajo
sintiendo el infinito que lo enfrenta
Mirando un cielo raso
que importa lo demás
lo que se sepa
lo que suceda;
el día empieza fatigado
se mira con la mirada tensa
de quien no soporta otros milenios
aunque sólo vio pocas primaveras
Se suspira
y sobre los hombros se resigna la ausencia
un segundo se estira y se espesa
mientras más se busca la vida aleteando
más tiempo se vuelve el cuerpo
el cuerpo toma al tiempo, vuelve cojeando.
No hay rápido movimiento,
se desea descansar del día
pero mis ojos no son míos:
siguen, tortuosamente, abiertos.
A. Ira