sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cielo rimante, deja que la poesía sea sonante, pues las aguas de los versos se hacen diamantes, para sonrisas calmar con lo brillante. Cielo rimante, de sueños amantes, deja que las voces sean andantes. Cielo rimante, yendo para lante, se abre lo que de sueños, ya es rima hablante, como la poesía y su arte, como los sueños penetrantes, como ver y coser esa seda ilusionante.