Ziler
Poeta recién llegado
Bajo un cielo sin luna, recaigo en el fanatismo ciego por esperarla en noches teñidas de luto. Confieso que te veo leyendo tus pesares, plasmando en tu libreta algún poema que seduce a la muerte y que, con el paso de los años, se ha transformado en la más hermosa traición.
Aún vivo por los epitafios que rigen mi recuerdo, evocando caricias pasadas que se robaron mis besos sin amor, desechando placeres que se desvanecen en la cama hasta que solo persiste un fantasma observando cómo escribo mi verso final.
Mis espejos, ahora de barro, reflejan una melancolía gris, desnuda mi presencia vestida de perdón , atisbos de miedos se quedan en las cicatrices del alma ,pues después de perderte,solo me quedó un tango fugaz.
Aún vivo por los epitafios que rigen mi recuerdo, evocando caricias pasadas que se robaron mis besos sin amor, desechando placeres que se desvanecen en la cama hasta que solo persiste un fantasma observando cómo escribo mi verso final.
Mis espejos, ahora de barro, reflejan una melancolía gris, desnuda mi presencia vestida de perdón , atisbos de miedos se quedan en las cicatrices del alma ,pues después de perderte,solo me quedó un tango fugaz.