Nommo
Poeta veterano en el portal
Éramos amigos.
Triunfamos.
Bebíamos por las noches.
Salíamos y entrábamos.
Hasta que un día, a la vuelta de la esquina, me sacudió el esoterismo.
Entonces, lo vi claro. Mi misión en esta vida, es el espiritualismo.
Abandoné mi grupo. Quise ser chamán de una tribu sideral.
Quise adueñarme del planeta Tierra, y ser Gran Dictador.
Y ser un Charlie Chaplin en su Quimera del Oro, y un Ben Rumson,
en la Leyenda de la Ciudad sin Nombre. Y un Woody, el vaquero.
Hay un amigo en mí...
Y somos juguetes.
Muñecos con aliento de vida propio.
La religión da paso a la ciencia. Abrimos el corazón, y el cielo responde.
A veces, desciendo al Infierno. A veces, soy duro, como una daga.
A veces, sí, el Gozo es Gocito.
A veces, cocodrilo hambriento.
A veces, salvaje.
Pero mi naturaleza es celestial. Y vuelvo a mis aposentos.
Triunfamos.
Bebíamos por las noches.
Salíamos y entrábamos.
Hasta que un día, a la vuelta de la esquina, me sacudió el esoterismo.
Entonces, lo vi claro. Mi misión en esta vida, es el espiritualismo.
Abandoné mi grupo. Quise ser chamán de una tribu sideral.
Quise adueñarme del planeta Tierra, y ser Gran Dictador.
Y ser un Charlie Chaplin en su Quimera del Oro, y un Ben Rumson,
en la Leyenda de la Ciudad sin Nombre. Y un Woody, el vaquero.
Hay un amigo en mí...
Y somos juguetes.
Muñecos con aliento de vida propio.
La religión da paso a la ciencia. Abrimos el corazón, y el cielo responde.
A veces, desciendo al Infierno. A veces, soy duro, como una daga.
A veces, sí, el Gozo es Gocito.
A veces, cocodrilo hambriento.
A veces, salvaje.
Pero mi naturaleza es celestial. Y vuelvo a mis aposentos.
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