Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Tú con la noche sumas colillas,
estrellas indistinguibles
de lo que late aquí,
tan lejos de tu nombre,
tan cerca de la locura
que es la lucidez de estar sin ti
en esta hora en que nadie me vende el trago
de necesitarme para huir.
No quiero estar conmigo donde no te veo;
te atorbellinas en mis ojos, todo se hunde
y me arrastra a un tiempo de exequias
e incineraciones.
Te digo que los sueños viejos mal arden
y no calientan; apenas alumbran el confín
de cada mañana
donde vi mi libertad condenada a esperarte.
Es justo, pero insoportable,
porque el territorio de tu ausencia está lleno de ti,
pero no eres tú,
mi amada inmensa,
mi inmensa Lidia de los pies fríos,
más fríos sin tus pasos de tu ducha a mi ventana
abierta siempre a estos vientos helados,
a estas tus estrellas mortecinas
que caen de la madrugada
y se hunden en mis manos.
22 de octubre de 2019.
estrellas indistinguibles
de lo que late aquí,
tan lejos de tu nombre,
tan cerca de la locura
que es la lucidez de estar sin ti
en esta hora en que nadie me vende el trago
de necesitarme para huir.
No quiero estar conmigo donde no te veo;
te atorbellinas en mis ojos, todo se hunde
y me arrastra a un tiempo de exequias
e incineraciones.
Te digo que los sueños viejos mal arden
y no calientan; apenas alumbran el confín
de cada mañana
donde vi mi libertad condenada a esperarte.
Es justo, pero insoportable,
porque el territorio de tu ausencia está lleno de ti,
pero no eres tú,
mi amada inmensa,
mi inmensa Lidia de los pies fríos,
más fríos sin tus pasos de tu ducha a mi ventana
abierta siempre a estos vientos helados,
a estas tus estrellas mortecinas
que caen de la madrugada
y se hunden en mis manos.
22 de octubre de 2019.
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