Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abre los ojos
que tengo una historia que contar,
la del cadáver de mi vida,
que atraviesa heridas
en su funeral.
Me llamaban Esteban
y fui emperador de las tierras del bien,
guarnecí a las fieras
que hoy abren sus fauces
para tragar mi piel.
Nunca fui de las luces del sol,
nací en los ríos de sangre maldita,
noviembre me creó
y noviembre es quien me debilita.
Escúchenme los soldados de este caos,
los que soplaron los aires de Dios,
aquí los estoy esperando
atado a las pestes de mi habitación.
Este círculo de rosas que he dibujado…
si lo miran bien,
tiene su tallo ensangrentado
y una flor vestida con leche y miel.
Desde que estoy en esta silla
no siento mi sombra,
y estoy aguardando el primer rayo de luz
para darle a esto forma.
Este traje de polvos que cubre mi ser
es un frac a la medida
que esconde la locura
de mi timidez.
Oh clamor de la vida,
Oh espectros del frenesí,
Oh el viento que inflama mi pecho...
Aparécete sol
y deja que cuelgue este día libre.
Gracias por venir,
pues mientras me mezo
cae la silla al suelo
y quedo un segundo en el aire
antes de morir.
que tengo una historia que contar,
la del cadáver de mi vida,
que atraviesa heridas
en su funeral.
Me llamaban Esteban
y fui emperador de las tierras del bien,
guarnecí a las fieras
que hoy abren sus fauces
para tragar mi piel.
Nunca fui de las luces del sol,
nací en los ríos de sangre maldita,
noviembre me creó
y noviembre es quien me debilita.
Escúchenme los soldados de este caos,
los que soplaron los aires de Dios,
aquí los estoy esperando
atado a las pestes de mi habitación.
Este círculo de rosas que he dibujado…
si lo miran bien,
tiene su tallo ensangrentado
y una flor vestida con leche y miel.
Desde que estoy en esta silla
no siento mi sombra,
y estoy aguardando el primer rayo de luz
para darle a esto forma.
Este traje de polvos que cubre mi ser
es un frac a la medida
que esconde la locura
de mi timidez.
Oh clamor de la vida,
Oh espectros del frenesí,
Oh el viento que inflama mi pecho...
Aparécete sol
y deja que cuelgue este día libre.
Gracias por venir,
pues mientras me mezo
cae la silla al suelo
y quedo un segundo en el aire
antes de morir.