J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
Oculto entre espectral niebla
avanzo decidido hacia tu lecho,
me enfrento a un magnífico portal
plagado de fantasmagóricas figuras
y monstruos de la noche.
Atravieso aquel tétrico pórtico
accediendo al mundo de los muertos,
cardos y malezas secas,
flores marchitas, abandonadas,
multitud de espectros sollozantes
dolientes en el limbo insulso...
Mas no me detengo a consolar,
ni me petrifico a causa del pavor,
mi objetivo eres tú, mi amada,
avanzo sin mirada,
pues el corazón me guía
y me dirá dónde dar las decididas paladas.
Camino expectante por el llano
sigiloso en la turbia niebla
el instrumento al hombro listo
y los brazos preparados para rescatarte,
Amor ¿es que eres pasajero acaso?
¿vendes a los gentiles ilusiones
y profundo bajo tierra terminan
al romper tus solemnes promesas?
Medito sobre el asunto y te encuentro
yaces allí un tiempo plantada,
pero requería mucho vodka para decidirme,
y tomar la decisión de venir a verte.
Comienzo el trabajo de pala,
con cada paleada la tierra tiembla
y los espectros huyen, sigo impávido
aunque siento a Dios y a diablo
mirándome las espaldas...
Eres tú, Amor, quién santifica este actuar
y, amor, a unas cuantas medidas de tierra
estoy de estrecharte contra mis brazos...
Descubierto el féretro podrido
el sacrilegio culmino al revelarte,
hermosa te encuentro tumbada.
Te tomo con cuidado
por tu cabeza medio calva
y beso tu rostro descarnado,
belleza mía, nos encontramos de nuevo.
Salgo del foso contigo entre mis brazos
y te tiendo en el dorado pastizal,
ocultos entre la niebla
nos conocemos nuevamente,
te hallo rígida y callada,
dulce madrigal que esta noche montamos
entre demonios y fieras nocturnas
a la luz de las tenues estrellas
que traspasan la densa neblina
que nos cobija en nuestro amor.
Santificada siempre seas,
que la muerte te ha sentado bien
mientras perfumas la velada
con tu angelical presencia...
Una noche hermosa con mi amada muerta.
avanzo decidido hacia tu lecho,
me enfrento a un magnífico portal
plagado de fantasmagóricas figuras
y monstruos de la noche.
Atravieso aquel tétrico pórtico
accediendo al mundo de los muertos,
cardos y malezas secas,
flores marchitas, abandonadas,
multitud de espectros sollozantes
dolientes en el limbo insulso...
Mas no me detengo a consolar,
ni me petrifico a causa del pavor,
mi objetivo eres tú, mi amada,
avanzo sin mirada,
pues el corazón me guía
y me dirá dónde dar las decididas paladas.
Camino expectante por el llano
sigiloso en la turbia niebla
el instrumento al hombro listo
y los brazos preparados para rescatarte,
Amor ¿es que eres pasajero acaso?
¿vendes a los gentiles ilusiones
y profundo bajo tierra terminan
al romper tus solemnes promesas?
Medito sobre el asunto y te encuentro
yaces allí un tiempo plantada,
pero requería mucho vodka para decidirme,
y tomar la decisión de venir a verte.
Comienzo el trabajo de pala,
con cada paleada la tierra tiembla
y los espectros huyen, sigo impávido
aunque siento a Dios y a diablo
mirándome las espaldas...
Eres tú, Amor, quién santifica este actuar
y, amor, a unas cuantas medidas de tierra
estoy de estrecharte contra mis brazos...
Descubierto el féretro podrido
el sacrilegio culmino al revelarte,
hermosa te encuentro tumbada.
Te tomo con cuidado
por tu cabeza medio calva
y beso tu rostro descarnado,
belleza mía, nos encontramos de nuevo.
Salgo del foso contigo entre mis brazos
y te tiendo en el dorado pastizal,
ocultos entre la niebla
nos conocemos nuevamente,
te hallo rígida y callada,
dulce madrigal que esta noche montamos
entre demonios y fieras nocturnas
a la luz de las tenues estrellas
que traspasan la densa neblina
que nos cobija en nuestro amor.
Santificada siempre seas,
que la muerte te ha sentado bien
mientras perfumas la velada
con tu angelical presencia...
Una noche hermosa con mi amada muerta.