Rainer Cirk
Poeta recién llegado
En la ciudad reina el silencio
Y el olor a muerte de las flores
Impregna el aire y los sentimientos.
Ninguna vida, miles de almas,
Ninguna voz, miles de voces.
Un silencio de tristeza a mis oídos
Ninguna alma ante mis ojos.
Quizás fiestas y bailes en la
Ciudad del silencio.
Reencarnación o viajes espaciales
Paraíso o el centro de la tierra.
¿teorías, charlatanerías o confusión?
En la ciudad del silencio yo soy un
Desconocido, porque no tengo opinión.
Amanece, la ciudad abre sus puertas,
La vida disfrazada de nostalgia regresa
A visitar a los habitantes del silencio.
Cae la noche, la ciudad cierra sus puertas
Dejando libre de la melancolía terrenal
a las vidas del silencio.
Rainer Cirk
Y el olor a muerte de las flores
Impregna el aire y los sentimientos.
Ninguna vida, miles de almas,
Ninguna voz, miles de voces.
Un silencio de tristeza a mis oídos
Ninguna alma ante mis ojos.
Quizás fiestas y bailes en la
Ciudad del silencio.
Reencarnación o viajes espaciales
Paraíso o el centro de la tierra.
¿teorías, charlatanerías o confusión?
En la ciudad del silencio yo soy un
Desconocido, porque no tengo opinión.
Amanece, la ciudad abre sus puertas,
La vida disfrazada de nostalgia regresa
A visitar a los habitantes del silencio.
Cae la noche, la ciudad cierra sus puertas
Dejando libre de la melancolía terrenal
a las vidas del silencio.
Rainer Cirk