Coloque
el sutil sueño rojo
en un jarrón.
Poco a poco perfumo todo el cuarto
recordándome la canela y el clavo.
Apretados sus pétalos,
reventando de su cáliz,
surge un pequeño mundo grana,
y de su centro,
la fina lengua de serpiente amaestrada
se destaca blanca.
Apenas llego a la butaca,
rocía despacio su aroma
envolviéndome.
Recuerdo que un día,
hace mucho tiempo
tú clavel viajó conmigo
escondido en el ajuar.
el sutil sueño rojo
en un jarrón.
Poco a poco perfumo todo el cuarto
recordándome la canela y el clavo.
Apretados sus pétalos,
reventando de su cáliz,
surge un pequeño mundo grana,
y de su centro,
la fina lengua de serpiente amaestrada
se destaca blanca.
Apenas llego a la butaca,
rocía despacio su aroma
envolviéndome.
Recuerdo que un día,
hace mucho tiempo
tú clavel viajó conmigo
escondido en el ajuar.