BioGio
Poeta recién llegado
Quiero imaginar,
que es posible vivir sin violencia,
que no existiera la ambición por el dinero,
ni por sus oscuros placeres.
Quiero pensar tan solo por un momento,
que mis deseos no son fantasías,
ni utopías, que sé hacia donde voy.
Me gustaría penetrar los hilos del tiempo,
dejar algún rastro en la historia sin fin,
darle sentido a cada momento,
cada movimiento sutil.
Tal vez no todo está perdido,
al amanecer, se enciende siempre una esperanza,
el sol nos da otro intento y hace caso omiso,
de toda la destrucción que el humano provocó.
Es real todo lo que vivimos,
no existe alguien que tenga más razón,
las verdades hablan desde el corazón.
Me dirijo a ti;
lector de cualquier tiempo,
me dirijo a tí;
como lo hace un comenta en la inmensidad.
Como una gota en la lluvia,
como ave que deja su nido,
como miradas humanas ,
que se fijan, se encuentran.
Entonces yo te digo,
quizá no somos tan distintos,
tal vez se empeñan en dividirnos.
Ni los niños son tontos,
ni los estudiantes revoltosos,
ni los docentes perezosos,
ni los ancianos son viejos,
sin futuro ni camino.
Lo que insisto en decir,
es que en efecto,
quizá seamos poco parecidos,
pero en esencia somos humanos al fin.
Con nuestros errores crecemos y convivimos,
así es como con los otros podemos intentar coexistir.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas
14 de junio de 2012
Gracias por su lectura
que es posible vivir sin violencia,
que no existiera la ambición por el dinero,
ni por sus oscuros placeres.
Quiero pensar tan solo por un momento,
que mis deseos no son fantasías,
ni utopías, que sé hacia donde voy.
Me gustaría penetrar los hilos del tiempo,
dejar algún rastro en la historia sin fin,
darle sentido a cada momento,
cada movimiento sutil.
Tal vez no todo está perdido,
al amanecer, se enciende siempre una esperanza,
el sol nos da otro intento y hace caso omiso,
de toda la destrucción que el humano provocó.
Es real todo lo que vivimos,
no existe alguien que tenga más razón,
las verdades hablan desde el corazón.
Me dirijo a ti;
lector de cualquier tiempo,
me dirijo a tí;
como lo hace un comenta en la inmensidad.
Como una gota en la lluvia,
como ave que deja su nido,
como miradas humanas ,
que se fijan, se encuentran.
Entonces yo te digo,
quizá no somos tan distintos,
tal vez se empeñan en dividirnos.
Ni los niños son tontos,
ni los estudiantes revoltosos,
ni los docentes perezosos,
ni los ancianos son viejos,
sin futuro ni camino.
Lo que insisto en decir,
es que en efecto,
quizá seamos poco parecidos,
pero en esencia somos humanos al fin.
Con nuestros errores crecemos y convivimos,
así es como con los otros podemos intentar coexistir.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas
14 de junio de 2012
Gracias por su lectura
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