Viten
Poeta fiel al portal
Hoy desperté, me di cuenta que había vuelto; otra vez yo, me dije y comencé a recordar todo lo que me había pasado el día anterior, quizá me excedí en la bebida, ¿acaso lo hice? No estoy seguro, mi mente se pone en blanco, me cambio de ropa y sin siquiera desayunar salgo a dar una vuelta.
Es muy temprano, me digo, es de madrugada, las once de la madrugada, repito, y es que para mí un día sábado empieza a la una de la tarde, como cualquier persona normal lo empezaría, es fin de semana, me repito, no debo estar así. Camino varios metros, un parque desolado es la mejor opción para que pueda recordar cada detalle.
Y es que este día se ha aliado con mis sentimientos, sé que estoy triste, pero a la vez no sé la razón, solo recuerdo, ¿qué recuerdo?, recuerdo llanto, recuerdo tristeza, recuerdo dolor, pero como si se tratara de una colisión recuerdo también un momento anterior, recuerdo alegría, recuerdo risas, ¿cuál fue el factor externo que dio el impulso?, es que hoy ando jugando mucho con la física y esa no es buena señal.
Recuerdo su cara, esa hermosa persona, su mirada, sin duda es quien ha robado mis sentimientos por siempre, recuerdo que era en el momento anterior, pero algo pasó, tal como si se conservara el momento lineal sentí el golpe provocado por un choque totalmente elástico (más física, mis pensamientos me ocultan algo) ¿qué más recuerdo?, recuerdo el sentir como si un balde de agua helada cayera sobre mí; cada vez todo se forma en mi cabeza, me siento mareado, confuso, ¿qué pasó?.
Indago un poco más, que era por lo que esa persona hacía, estaba encontré el impulso.
Ahora lo recuerdo, caminaba alegre, había recibido mis calificaciones y no estaban nada mal, entonces pasó, la persona que más amo venía de la mano de alguien que parecía ser más que un amigo, entonces, justo frente a mí, hicieron lo que menos pensaba, se dieron un beso, solo rozaron sus labios y se miraron de una manera muy tierna, fue ahí cuando todo se nubló, me sentí mal, corrí hacia la estación de buses, aún tenía clases y no me importó, huí del lugar.
Llegué a mi casa y quise beber, quise llorar, más no pude hacerlo, tan solo me quedé pensando ¿duele tanto algo que nunca existió?, entonces de a poco me dormí y entré en un sin número de sueños que se confundían con realidades, entonces desperté sin saber que había ocurrido, mi cerebro puso en blanco quizá todo por mi propio bien, salí a caminar a las once de la madrugada, una mañana del día sábado, encontré un parque desolado, recordé todo y supe que era verdad cuando las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas.
Esta historia es ficción, pero está basada en mis crónicas. Un saludo
Es muy temprano, me digo, es de madrugada, las once de la madrugada, repito, y es que para mí un día sábado empieza a la una de la tarde, como cualquier persona normal lo empezaría, es fin de semana, me repito, no debo estar así. Camino varios metros, un parque desolado es la mejor opción para que pueda recordar cada detalle.
Y es que este día se ha aliado con mis sentimientos, sé que estoy triste, pero a la vez no sé la razón, solo recuerdo, ¿qué recuerdo?, recuerdo llanto, recuerdo tristeza, recuerdo dolor, pero como si se tratara de una colisión recuerdo también un momento anterior, recuerdo alegría, recuerdo risas, ¿cuál fue el factor externo que dio el impulso?, es que hoy ando jugando mucho con la física y esa no es buena señal.
Recuerdo su cara, esa hermosa persona, su mirada, sin duda es quien ha robado mis sentimientos por siempre, recuerdo que era en el momento anterior, pero algo pasó, tal como si se conservara el momento lineal sentí el golpe provocado por un choque totalmente elástico (más física, mis pensamientos me ocultan algo) ¿qué más recuerdo?, recuerdo el sentir como si un balde de agua helada cayera sobre mí; cada vez todo se forma en mi cabeza, me siento mareado, confuso, ¿qué pasó?.
Indago un poco más, que era por lo que esa persona hacía, estaba encontré el impulso.
Ahora lo recuerdo, caminaba alegre, había recibido mis calificaciones y no estaban nada mal, entonces pasó, la persona que más amo venía de la mano de alguien que parecía ser más que un amigo, entonces, justo frente a mí, hicieron lo que menos pensaba, se dieron un beso, solo rozaron sus labios y se miraron de una manera muy tierna, fue ahí cuando todo se nubló, me sentí mal, corrí hacia la estación de buses, aún tenía clases y no me importó, huí del lugar.
Llegué a mi casa y quise beber, quise llorar, más no pude hacerlo, tan solo me quedé pensando ¿duele tanto algo que nunca existió?, entonces de a poco me dormí y entré en un sin número de sueños que se confundían con realidades, entonces desperté sin saber que había ocurrido, mi cerebro puso en blanco quizá todo por mi propio bien, salí a caminar a las once de la madrugada, una mañana del día sábado, encontré un parque desolado, recordé todo y supe que era verdad cuando las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas.
Esta historia es ficción, pero está basada en mis crónicas. Un saludo
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