ivan grillet
Poeta adicto al portal
Este era niño que se llama Iván,
el inventó la forma de juntar luciérnagas,
y volarlas en la noche como un gran papagayo;
El también esperó que cayera una estrella sobre el sube y baja de parque,
para coger impulso hacia arriba.
Así escapó del pueblo de las abuelas,
que se pasaban la vida encerrando a sus nietos.
La enfermedad de las aventuras le comía el corazón,
ya no podía soportar los días,
este niño Iván fue tan valiente que esperó que cayera un relámpago,
y subió por el al sitio donde nacen las nubes.
Así llegó al país de los días sorprendentes,
y vago deslumbrado por la selva de los instantes magníficos.
Jugando a las escondidas llego al pueblo donde se guardaba la felicidad,
gracias al gran tesoro de la felicidad que Iván desenterró,
pudo construir el trespuños,
para navegar en el ciclón de las pesadillas.
Allí permanezco por siempre,
con el corazón atravesado por una varita mágica.
el inventó la forma de juntar luciérnagas,
y volarlas en la noche como un gran papagayo;
El también esperó que cayera una estrella sobre el sube y baja de parque,
para coger impulso hacia arriba.
Así escapó del pueblo de las abuelas,
que se pasaban la vida encerrando a sus nietos.
La enfermedad de las aventuras le comía el corazón,
ya no podía soportar los días,
este niño Iván fue tan valiente que esperó que cayera un relámpago,
y subió por el al sitio donde nacen las nubes.
Así llegó al país de los días sorprendentes,
y vago deslumbrado por la selva de los instantes magníficos.
Jugando a las escondidas llego al pueblo donde se guardaba la felicidad,
gracias al gran tesoro de la felicidad que Iván desenterró,
pudo construir el trespuños,
para navegar en el ciclón de las pesadillas.
Allí permanezco por siempre,
con el corazón atravesado por una varita mágica.