MIEL
Poeta recién llegado
Igual que el niño esconde en el arcón, el trozo de chapa oxidada encontrada en la playa, para no ser reprendido. Así yo dudo de mi sentir, de mi letras apasionadas a veces llevadas por la imaginación desbarrada en delirios
en juegos semánticos de impactante fogosidad, mezcla del ser y del querer. De ese carácter que me da un hablar desmedido y exagerado que no puedo refrenar.
Plasmar el amor pasional, incondicional y rendido unas veces, otras el corazón roto o aprisionado, la desesperanza y el olvido, liberan de alguna forma esas palabras que se apretujan en la garganta, como la sangre que bulle en las venas y presiona cabeza y corazón.
Son sólo instantes fugaces magnificados, de tus suspiros, de los míos, y de esa existencia cambiante cuando después de un ceño fundido, de un adiós matinal, llega la brisa de tu presencia, de tu sonrisa y de una mirada que me ha contado una historia .un poema. Mis horas te pertenecen, mis sensaciones se expanden cuando estás en cálida presencia, de tal forma, que se apretujan para hacerse intensas e impregnantes. Si no estás, chorros de olvido, gritos de angustia, ríos de pena se agolpan por salir y desparramarse en letras otro poema.
En el vaivén de miradas y ausencias escribo y escribo, retazos de amor, de pasión, de gozos y también retazos de lágrimas, de olvidos y de pena porqué me lo pide el alma ..que es de fuego, de miel y de canela.
MIEL
Plasmar el amor pasional, incondicional y rendido unas veces, otras el corazón roto o aprisionado, la desesperanza y el olvido, liberan de alguna forma esas palabras que se apretujan en la garganta, como la sangre que bulle en las venas y presiona cabeza y corazón.
Son sólo instantes fugaces magnificados, de tus suspiros, de los míos, y de esa existencia cambiante cuando después de un ceño fundido, de un adiós matinal, llega la brisa de tu presencia, de tu sonrisa y de una mirada que me ha contado una historia .un poema. Mis horas te pertenecen, mis sensaciones se expanden cuando estás en cálida presencia, de tal forma, que se apretujan para hacerse intensas e impregnantes. Si no estás, chorros de olvido, gritos de angustia, ríos de pena se agolpan por salir y desparramarse en letras otro poema.
En el vaivén de miradas y ausencias escribo y escribo, retazos de amor, de pasión, de gozos y también retazos de lágrimas, de olvidos y de pena porqué me lo pide el alma ..que es de fuego, de miel y de canela.
MIEL