Cómo medir la distancia de nuestro amor

Jose Anibal Ortiz Lozada

Poeta adicto al portal
Mecenas


No fueron kilómetros.

Ni ciudades.
Ni fronteras.
Ni relojes marcando husos distintos.

La verdadera distancia entre nosotros
comenzó el día
en que dejamos de contarnos el miedo.

Porque el amor no se aleja primero con los pasos,
sino con los silencios.

Y nosotros,
sin darnos cuenta,
empezamos a hablarnos como desconocidos
que todavía conservaban memoria del incendio.

Qué extraño fue.

Dormíamos cerca,
pero cada pensamiento parecía vivir en otro continente.
Tus ojos seguían encontrando los míos,
aunque ya no sabían quedarse dentro de ellos.

Entonces entendí
que la distancia del amor
no se mide en ausencia,
sino en cuánto tarda una caricia
en sentirse extranjera.

Nos fuimos alejando despacio,
como dos barcos que aún pueden verse
pero ya no comparten el mismo mar.

Y aun así,
había noches donde regresábamos.
Momentos pequeños.
Ridículos.
Tu risa.
Mi manera de mirarte distraída.
La costumbre de buscarnos los dedos
mientras el mundo se caía afuera.

Pero hasta las nostalgias se cansan.

Y un día descubrí
que lo nuestro ya no dolía igual.

Eso fue lo más triste.

Porque mientras existe dolor,
todavía queda algo luchando por sobrevivir.
Pero cuando llega la calma…
esa calma vacía…
el amor empieza a parecerse demasiado al olvido.

Ahora me preguntas cuánto te quise.

Cómo explicarte…

Te quise lo suficiente
como para seguir escribiéndote
incluso después de entender
que jamás volveríamos a coincidir
en la misma versión de nosotros.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba