Juandi
Poeta recién llegado
Si rígido el rosa en mis labios se hiela,
si sobre su escarcha vapor leve vuela,
la lengua en mi boca no siento que duela,
¿podrá deshacerse del morro mi testa?
Hay una que duerme, hay otra que sueña:
si nunca caminan ni corren mis piernas,
trepando montañas de pura pereza;
¿por qué me las pongo? ¿a dónde me llevan?
Quisiera mirarte, tenerte muy cerca,
gastar mis pupilas contigo, ceguera,
crecer a tu lado, observar tu belleza:
¡espero fijar mis dos ojos en ella!
Perderte a mi cuerpo es perder una guerra.
Pestañas y labios te añoran con fuerza.
Mis patas pretenden trotar tras tus huellas
¿Me harás el favor, oh fiel consejera?
si sobre su escarcha vapor leve vuela,
la lengua en mi boca no siento que duela,
¿podrá deshacerse del morro mi testa?
Hay una que duerme, hay otra que sueña:
si nunca caminan ni corren mis piernas,
trepando montañas de pura pereza;
¿por qué me las pongo? ¿a dónde me llevan?
Quisiera mirarte, tenerte muy cerca,
gastar mis pupilas contigo, ceguera,
crecer a tu lado, observar tu belleza:
¡espero fijar mis dos ojos en ella!
Perderte a mi cuerpo es perder una guerra.
Pestañas y labios te añoran con fuerza.
Mis patas pretenden trotar tras tus huellas
¿Me harás el favor, oh fiel consejera?