daniel amaya
Poeta fiel al portal
Mujer olvidé la tristeza
escondida debajo de la piel,
ácaros con tridentes ,
carne y sangre,
se hace el vacío
en el matiz del polvo
se esconde el panorama de la existencia;
mujer, yo vagué por un bosque de arañas
vendaban mis ojos
y un día dijeron descansamos de ti y te dejamos,
en un día triste en un globo infante
todos se separaban, todos huían,
en la soledad mujer te vi
sobre un astro
manejando al espacio
como joyas que erran en los dedos.
Mujer deseo que entiendas
en mí un encendedor chasquea,
hubo una vez en que nuestra flama
hacia competencia con el sol,
hubo una vez que los leños ardían
y concentraban vida escapando del frío,
erase una vez en un lugar mundano
dos horneros hacían un nido
y morían juntos,
en ti todo era llama,
el cielo envidiaba nuestros astros...
Mujer para que te quede claro,
en mí aún hay chispas
en la tristeza recordando que te amo,
olvidaba que cuando abro los ojos
una luz se interpone a las penumbras,
olvidé que en la muchedumbre
una rosa hace espacio,
las manos tocan el alma en un piano
como entender el inicio de todo.
Mujer que no se quede en el viento
los arcoíris vienen y van,
que no se quede en un papel
como un libro que se termina,
si en ti, tú sientes que una máquina labra caminos,
si sientes que un barco zarpa
hacia las tierras que te aguardan en mí,
amor estaré esperando aquí
arropado con tristeza en un sillón...
escondida debajo de la piel,
ácaros con tridentes ,
carne y sangre,
se hace el vacío
en el matiz del polvo
se esconde el panorama de la existencia;
mujer, yo vagué por un bosque de arañas
vendaban mis ojos
y un día dijeron descansamos de ti y te dejamos,
en un día triste en un globo infante
todos se separaban, todos huían,
en la soledad mujer te vi
sobre un astro
manejando al espacio
como joyas que erran en los dedos.
Mujer deseo que entiendas
en mí un encendedor chasquea,
hubo una vez en que nuestra flama
hacia competencia con el sol,
hubo una vez que los leños ardían
y concentraban vida escapando del frío,
erase una vez en un lugar mundano
dos horneros hacían un nido
y morían juntos,
en ti todo era llama,
el cielo envidiaba nuestros astros...
Mujer para que te quede claro,
en mí aún hay chispas
en la tristeza recordando que te amo,
olvidaba que cuando abro los ojos
una luz se interpone a las penumbras,
olvidé que en la muchedumbre
una rosa hace espacio,
las manos tocan el alma en un piano
como entender el inicio de todo.
Mujer que no se quede en el viento
los arcoíris vienen y van,
que no se quede en un papel
como un libro que se termina,
si en ti, tú sientes que una máquina labra caminos,
si sientes que un barco zarpa
hacia las tierras que te aguardan en mí,
amor estaré esperando aquí
arropado con tristeza en un sillón...
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