Chris hoe
Poeta recién llegado
Comprender tu abandono, comprender el porqué.
¿Fue mía la única culpa? ¿O fue consecuencia de tu cobardía, tu inmadurez y tu poco corazón? Eso tampoco lo se nunca te he dado la oportunidad de que me expliques el porqué.
No lo sé, y quizá jamás lo sabré, lo único que sé es que esta fue mi realidad: crecer sin un hombre a quién llamarle "papá."
No guardo rencor, no es odio, ni dolor ¡no hay que confundirnos! Lo que si yo siento, es una
Enorme e inmutable decepción. Decepción de mí, porque creo que soy el hijo no deseabas.
No tengo mucho que decirte, y no pretendo que mis palabras lleguen a herirte...
Muy dentro de mi siento que ya te perdoné, pero los recuerdos de esos días de amargura y de dolor, esos momentos de quebranto y desolación en los que necesité de ti, siguen presentes en mí, perdón pero no es mi culpa es inevitable sentir y ver que los demás tenían un papa que en aquel entonces no conocía.
En Dios se encuentra el perdón, muy cierto, pero para mí no bastará una disculpa, aunque venga del corazón. No dudo de tu arrepentimiento, y no es que te guarde rencor, pero jamás comprenderé el porqué de tu traición.
¿Nunca me pensaste? ¿Nunca me extrañaste? ¿Por qué no me buscaste? ¿Cómo se puede vivir tantos años sin escuchar el llamado de la sangre?
Probablemente no conozca al 100% tus razones, y aún no sé lo mucho que implica convertirse en padre.
Lo que sí sé es que un hijo es bendición, regalo divino de Dios, un hijo es sangre y carne propia, a un hijo se le ama desde el primer instante, y se le protege con la vida ... un hijo no se niega, un hijo no se abandona, sin importar la amplitud de razones que se crea tener para hacerlo.
Probablemente el destino, el propio Dios ya comenzó a cobrarte con creces tus acciones, yo solo oro por no verte sufrir aunque no sea el hijo que deseabas.
¿Esperas mi perdón? Lo tienes. Tienes el perdón del hombre que soy ahora.
Pero el perdón de aquel niño que lloraba y anhelaba un padre a quién amar, aquel niño que creció confundida, sin comprender la razón de tu ausencia .
El perdón de aquel niño ya no se puede recuperar.
Lo hecho esta hecho, y te acepto en mi vida. Te acepto como un individuo que está arrepentido, y que pretende que el hablar de Dios le hará ganar el perdón del mundo, ¿pero donde queda el mío?
Te acepto como un ser humano, que se equivoca, un hombre cobarde, que no supo cómo actuar, aquél destinado a ser mi padre, pero que no supo tomar dicho lugar.
Solo quiero saber ¿qué pretendes con buscarme ahora? Ahora que ya tengo la edad de valerme por mi mismo, ahora que he encontrado amores verdaderos que llenaron tu vacío.
Sé que ahora con tu regreso he sido malcriado, irrespetuoso pero que quieres que sea, si soy el hijo no deseado, en mi yo te perdono.
Sé hombre ante mis ojos, aunque sea por una vez en tu vida. No te pido risas fingidas, no lo puedo negar he pasado muy bellos momentos a tu lado. Por eso he decido que para que puedas recuperar el tiempo que te necesite de ti… cada día aunque no lo demuestre: YO TE SIGO DANDO SIEMPRE UNA OPORTUNIDAD.
En algún futuro conocerás a tus nietos y te dirán abuelo, yo prometo no llenarlos de odio ni de nada de que lo me hiciste sufrir aunque estaba muy niño… en esta vida todos merecemos un nuevo andar, lo que hago cuando pido plata no es para malgastar es mi única necesidad que me hace pedir tu ayuda aunque sea la mínima…
Gracias por leer mis palabras, espero que hayas pasado un feliz día del padre y nuevamente pedirte una disculpa por ser tu hijo no deseado.
Con cariño para PAPÁ
¿Fue mía la única culpa? ¿O fue consecuencia de tu cobardía, tu inmadurez y tu poco corazón? Eso tampoco lo se nunca te he dado la oportunidad de que me expliques el porqué.
No lo sé, y quizá jamás lo sabré, lo único que sé es que esta fue mi realidad: crecer sin un hombre a quién llamarle "papá."
No guardo rencor, no es odio, ni dolor ¡no hay que confundirnos! Lo que si yo siento, es una
Enorme e inmutable decepción. Decepción de mí, porque creo que soy el hijo no deseabas.
No tengo mucho que decirte, y no pretendo que mis palabras lleguen a herirte...
Muy dentro de mi siento que ya te perdoné, pero los recuerdos de esos días de amargura y de dolor, esos momentos de quebranto y desolación en los que necesité de ti, siguen presentes en mí, perdón pero no es mi culpa es inevitable sentir y ver que los demás tenían un papa que en aquel entonces no conocía.
En Dios se encuentra el perdón, muy cierto, pero para mí no bastará una disculpa, aunque venga del corazón. No dudo de tu arrepentimiento, y no es que te guarde rencor, pero jamás comprenderé el porqué de tu traición.
¿Nunca me pensaste? ¿Nunca me extrañaste? ¿Por qué no me buscaste? ¿Cómo se puede vivir tantos años sin escuchar el llamado de la sangre?
Probablemente no conozca al 100% tus razones, y aún no sé lo mucho que implica convertirse en padre.
Lo que sí sé es que un hijo es bendición, regalo divino de Dios, un hijo es sangre y carne propia, a un hijo se le ama desde el primer instante, y se le protege con la vida ... un hijo no se niega, un hijo no se abandona, sin importar la amplitud de razones que se crea tener para hacerlo.
Probablemente el destino, el propio Dios ya comenzó a cobrarte con creces tus acciones, yo solo oro por no verte sufrir aunque no sea el hijo que deseabas.
¿Esperas mi perdón? Lo tienes. Tienes el perdón del hombre que soy ahora.
Pero el perdón de aquel niño que lloraba y anhelaba un padre a quién amar, aquel niño que creció confundida, sin comprender la razón de tu ausencia .
El perdón de aquel niño ya no se puede recuperar.
Lo hecho esta hecho, y te acepto en mi vida. Te acepto como un individuo que está arrepentido, y que pretende que el hablar de Dios le hará ganar el perdón del mundo, ¿pero donde queda el mío?
Te acepto como un ser humano, que se equivoca, un hombre cobarde, que no supo cómo actuar, aquél destinado a ser mi padre, pero que no supo tomar dicho lugar.
Solo quiero saber ¿qué pretendes con buscarme ahora? Ahora que ya tengo la edad de valerme por mi mismo, ahora que he encontrado amores verdaderos que llenaron tu vacío.
Sé que ahora con tu regreso he sido malcriado, irrespetuoso pero que quieres que sea, si soy el hijo no deseado, en mi yo te perdono.
Sé hombre ante mis ojos, aunque sea por una vez en tu vida. No te pido risas fingidas, no lo puedo negar he pasado muy bellos momentos a tu lado. Por eso he decido que para que puedas recuperar el tiempo que te necesite de ti… cada día aunque no lo demuestre: YO TE SIGO DANDO SIEMPRE UNA OPORTUNIDAD.
En algún futuro conocerás a tus nietos y te dirán abuelo, yo prometo no llenarlos de odio ni de nada de que lo me hiciste sufrir aunque estaba muy niño… en esta vida todos merecemos un nuevo andar, lo que hago cuando pido plata no es para malgastar es mi única necesidad que me hace pedir tu ayuda aunque sea la mínima…
Gracias por leer mis palabras, espero que hayas pasado un feliz día del padre y nuevamente pedirte una disculpa por ser tu hijo no deseado.
Con cariño para PAPÁ