"Con dos decretos, se arreglaría el mundo" (Utopía)

Gastón Viesti

Poeta recién llegado
El Presidente de un país (no importa cual), se había cansado de la hipocresía. Entonces en un momento de enojo (pero con una minúscula chispa que le quedaba de lucidez), creó un decreto, lo firmó y lo dispuso “de efectivo cumplimiento”.

El mencionado mandato decía:
- A partir de las cero horas del día de mañana, se decreta un día entero de sinceramiento y confesión hacia el prójimo, entiéndase a todo aquel contra quien se ha procedido con uno ó más actos perjudiciales y personales, confesándole los mismos.

Al día siguiente, la ciudadanía completa cumplía, con el decreto en cuestión.
Un día después de cumplida esa ley, todo el mundo se encontraba enojado e indignado con todo el mundo, y todas las relaciones se habían vuelto calamitosas.
Entonces el Presidente enterado de la nueva situación, decidió crear un nuevo decreto, el cual firmó y dispuso “de efectivo cumplimiento”.
El nuevo mandato decía:
A partir de las cero horas de mañana, se decreta un día entero de perdón incondicional, o sea, todos perdonamos a nuestro prójimo.

Al día siguiente la ciudadanía completa cumplía la nueva orden.
Un día después de realizado el último decreto presidencial, se respiraba un nuevo aire. Los barrios, las ciudades y el país entero comenzaban a relucir en honestidad, por haber permutado “hipocresía por verdad, y verdad por perdón”. Era como comenzar de cero, con la oportunidad renovada de crear un mundo perfecto.

“La fórmula”… no está oculta, la cuestión es su compleja realización.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba