Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Míralos, parados
con la intención de moverse,
transformados en lejanía,
latentes,
como si el invierno
tuviera más culpa
de la necesaria,
empíricamente testado:
el viento puede
carecer de direcciones,
como tú,
igual que nosotros,
estancados
en el estatismo
del árbol,
marchitándonos
deseando vendavales,
mirándonos, lejos,
parados
con la intención de movernos,
nuestras aspas,
como extremidades
danzantes de un
corazón,
necesitan sangre,
además,
sangre.
Última edición: