Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sediento tomo el agua de tu fuente
y todo de repente se ha aclarado;
la sed abrió una herida en el costado,
herida que sangraba persistente.
Hambriento tomo el pan que humanamente
has hecho con tu trigo acostumbrado;
el hambre me sajó de lado a lado
con un zarpazo ruin felinamente.
Después de haber bebido de tu afecto
no quiero el agua de otros manantiales
pues sólo su sabor sabe perfecto
Después de haberme dado a tus trigales,
después de devorar tu pan selecto
me quedo con tus mieses celestiales.
y todo de repente se ha aclarado;
la sed abrió una herida en el costado,
herida que sangraba persistente.
Hambriento tomo el pan que humanamente
has hecho con tu trigo acostumbrado;
el hambre me sajó de lado a lado
con un zarpazo ruin felinamente.
Después de haber bebido de tu afecto
no quiero el agua de otros manantiales
pues sólo su sabor sabe perfecto
Después de haberme dado a tus trigales,
después de devorar tu pan selecto
me quedo con tus mieses celestiales.