Luciano21
Poeta recién llegado
Me desperté por la tarde
lleno de herejía
tras ponerme el ropaje
fui al bar en la esquina
y allí espere a la noche
y a sus amigas que cubría.
En la plaza ellas se reunían
para sentirse entre ellas protegidas
llamé a la de pechos más estridente
y la llevé a mi guarida
No hacía mal su trabajo
y aunque el polvo blanco tenía
aún no llegaba al clímax,
para eso aún faltaba
unas rondas más de tequila
Cuando el valor se hizo bravo
y el misionero su trabajo hacia
mis manos rodearon su cuello ancho
mientras mis miembros rugían de alegría
Su rostro morado contrastaba los gestos
y sus ojos que el terror poseían
e inútilmente piernas y brazos sacudía.
En mi eso sólo provocaba
que mi erección como un edificio se erguía
y con cada penetración se acrecentaba
el cosquilleo en mi vientre, torzo y rodillas
Cuando el cuerpo ya no luchaba
y su piel a un pálido moreno remitía
puse su brazo sobre mi cabeza apoyada
y mi cabeza sobre sus enormes tetas tibias
lleno de herejía
tras ponerme el ropaje
fui al bar en la esquina
y allí espere a la noche
y a sus amigas que cubría.
En la plaza ellas se reunían
para sentirse entre ellas protegidas
llamé a la de pechos más estridente
y la llevé a mi guarida
No hacía mal su trabajo
y aunque el polvo blanco tenía
aún no llegaba al clímax,
para eso aún faltaba
unas rondas más de tequila
Cuando el valor se hizo bravo
y el misionero su trabajo hacia
mis manos rodearon su cuello ancho
mientras mis miembros rugían de alegría
Su rostro morado contrastaba los gestos
y sus ojos que el terror poseían
e inútilmente piernas y brazos sacudía.
En mi eso sólo provocaba
que mi erección como un edificio se erguía
y con cada penetración se acrecentaba
el cosquilleo en mi vientre, torzo y rodillas
Cuando el cuerpo ya no luchaba
y su piel a un pálido moreno remitía
puse su brazo sobre mi cabeza apoyada
y mi cabeza sobre sus enormes tetas tibias