Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Conocimientos
Ya suenan las campanas,
el pueblo está en silencio;
las almas rezan oraciones vanas,
es la muerte y su silencio.
Jaras y madroños,
sotobosques, alcornoques,
águilas y cuervos,
ríos de agua viva,
cielos repuntados;
culebras que respiran,
linces de ojos ciertos
en bosques animados.
Los hombres nacen sin cultura.
Para otros seres,
la cultura son sus prados.
Nos enseñan que en el gen
están los genios encerrados;
no hay más genes que los quien,
aprendiendo son los amos.
Es pues el aprender,
similar al ser humano,
quien nacido sin sostén,
lo que aprende es implantado.
No hay Platón, ni Jesucristo,
ni tampoco Sócrates que muera por ley,
si la ley de sólo tres es un delito.
Anamnesis del ser que hoya en Tierra,
luz solar en lo que habito;
pensamientos que vuelan y asientan,
quedarán en el olvido de quimeras,
y nacerá en lo que entienda un nuevo mito.
el pueblo está en silencio;
las almas rezan oraciones vanas,
es la muerte y su silencio.
Jaras y madroños,
sotobosques, alcornoques,
águilas y cuervos,
ríos de agua viva,
cielos repuntados;
culebras que respiran,
linces de ojos ciertos
en bosques animados.
Los hombres nacen sin cultura.
Para otros seres,
la cultura son sus prados.
Nos enseñan que en el gen
están los genios encerrados;
no hay más genes que los quien,
aprendiendo son los amos.
Es pues el aprender,
similar al ser humano,
quien nacido sin sostén,
lo que aprende es implantado.
No hay Platón, ni Jesucristo,
ni tampoco Sócrates que muera por ley,
si la ley de sólo tres es un delito.
Anamnesis del ser que hoya en Tierra,
luz solar en lo que habito;
pensamientos que vuelan y asientan,
quedarán en el olvido de quimeras,
y nacerá en lo que entienda un nuevo mito.