macayos
Poeta adicto al portal
Te confieso que tengo un corazòn grandote como un bus
y cada carta que te escribo es como si te mandara un ladrillo
para que tu, con la argamasa de tu amor vayas formando
la casa de la dicha sobre los poderosos cimientos de nuestro
distinguido amor. Este càlido refugio sera nuestro templo del
querer, un plumoso nido de fervores, donde pronto,si Dios
quiere, nos podamos guarecer, lejos de agresiones y riesgos,
asi podemos dedicarnos a disfrutar una de las pasiones mas
intensas que se conocieron, se conocen y se conoceràn.
y cada carta que te escribo es como si te mandara un ladrillo
para que tu, con la argamasa de tu amor vayas formando
la casa de la dicha sobre los poderosos cimientos de nuestro
distinguido amor. Este càlido refugio sera nuestro templo del
querer, un plumoso nido de fervores, donde pronto,si Dios
quiere, nos podamos guarecer, lejos de agresiones y riesgos,
asi podemos dedicarnos a disfrutar una de las pasiones mas
intensas que se conocieron, se conocen y se conoceràn.