joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
CONTANDO LOS PASOS
Contando voy cada paso
que tras la fortuna doy,
sabiendo que a donde voy
es en busca del fracaso,
al ser mi dinero escaso
por el puesto en que estoy,
principio o fin del ocaso
de quien solo vive el hoy,
bajo un cielo azul y raso
esperando a ese convoy,
que es en esta vida el trazo.
¡Marcando el paso empezamos
nuestra historia a conocer,
más la misma terminamos
sin llegarla a comprender!,
al sobre ella reconocer
los muchos criados y amos,
que portaron esos ramos
de un obscuro proceder,
y donde siempre encontramos
cual ingrato es el poder,
si algo justo reclamamos.
Vamos marcando las huellas
a lo largo del camino,
sin contar las muchas pellas
que nos prepara el destino,
pues escritas en las estrellas
son de nuestras vidas el sino;
e incluye desde el cansino
hasta quien hace obras bellas,
así como aquel peregrino
que purga culpas y mellas.
¡Cuando son cansinos pasos
esos que nos acompañan,
puede ser que nuestros brazos
sean bastones y nos apañan;
y si algunos ojos se empañan
por la escasez en los abrazos,
observaran que les engañan
quienes les dan más sablazos,
doblando sus espinazos
dependiendo el cuánto arañan!
Joanmoypra/mayo/2014
www.sancholanza.blogspot.com
Contando voy cada paso
que tras la fortuna doy,
sabiendo que a donde voy
es en busca del fracaso,
al ser mi dinero escaso
por el puesto en que estoy,
principio o fin del ocaso
de quien solo vive el hoy,
bajo un cielo azul y raso
esperando a ese convoy,
que es en esta vida el trazo.
¡Marcando el paso empezamos
nuestra historia a conocer,
más la misma terminamos
sin llegarla a comprender!,
al sobre ella reconocer
los muchos criados y amos,
que portaron esos ramos
de un obscuro proceder,
y donde siempre encontramos
cual ingrato es el poder,
si algo justo reclamamos.
Vamos marcando las huellas
a lo largo del camino,
sin contar las muchas pellas
que nos prepara el destino,
pues escritas en las estrellas
son de nuestras vidas el sino;
e incluye desde el cansino
hasta quien hace obras bellas,
así como aquel peregrino
que purga culpas y mellas.
¡Cuando son cansinos pasos
esos que nos acompañan,
puede ser que nuestros brazos
sean bastones y nos apañan;
y si algunos ojos se empañan
por la escasez en los abrazos,
observaran que les engañan
quienes les dan más sablazos,
doblando sus espinazos
dependiendo el cuánto arañan!
Joanmoypra/mayo/2014
www.sancholanza.blogspot.com