Teo Moran
Poeta fiel al portal
Es vedad amada mía, es cierto,
los girasoles sonreían en las claras de julio
bailando sobre sus tallos enjutos,
el trigo estaba dispuesto para la cosecha
en el tapiz verde de la mañana,
y las golondrinas surcaban el cielo
erráticas con sus dulces cortejos,
los niños con sus alegres juegos
eran en mi alma voces de otro tiempo..
es verdad amada mía, que contigo a mi lado
el soleado verano se hizo eterno.
También es cierto amor mío y no miento,
que navegar por aquellos mares de cereal
me hizo admirar al canto del jilguero,
a los buitres silentes sujetos al viento,
escuchar a la melodía de la cigarra
oculta bajo los rastrojos y los helechos,
mas sé que sin ti el cauce inmutable
seguirá su curso hasta llegar al mar.
Contigo el sendero se hizo liviano
entre los recodos del monte viejo,
los pinos atentos miraban mis pasos
que sin prisa se iban haciendo postreros,
noté la vida abrirse camino en mi alma
y dibujé a tu hermoso rostro en secreto,
mas grité tu nombre en la locura del momento
a sabiendas amada mía que el mundo sordo
no haría caso de mi salmo enamorado…
También sé que sin ti el cauce inmutable
seguirá su curso hasta llegar al mar
arrastrando las hojas de los chopos
y el sol dará paso a un paisaje otoñal.