Aguila Albina.
Poeta recién llegado
Quererte es como amar a un fantasma
Y cual misterio etéreo.
Amarte es como querer lo cierto
Y cual hecho concreto.
Es dicotómico, es paradójico
Es un amor de opuestos
Entre lo real y lo supuesto.
Desearte es el oficio más bello
Y tal cual el agua es al sediento.
Anhelarte es el sacrificio más tortuoso
Y tal cual el hambre es al hambriento.
Es un deseo, más agrio que dulce:
Bocado de placer ínfimo
Y prueba de dolor majestuoso.
Olvidarte es como pecar contra lo divino
Y cual hereje me maldigo.
Liberarme es como probar lo sacro
Y cual sacerdote que reniega vana añoranza,
Que es sagrada y es profana,
Resignación inconsistente,
Condenará la fe o la desesperanza.
Contradecirse es tan cuerdo
Como lo es natural el dilema,
Y estar seguro es tan necio
Como innatural es la certeza,
Si es amante o es mentira
Es tan incierto, como quien diga,
Si he de tenerla: como cónyuge o desconocida.
Y cual misterio etéreo.
Amarte es como querer lo cierto
Y cual hecho concreto.
Es dicotómico, es paradójico
Es un amor de opuestos
Entre lo real y lo supuesto.
Desearte es el oficio más bello
Y tal cual el agua es al sediento.
Anhelarte es el sacrificio más tortuoso
Y tal cual el hambre es al hambriento.
Es un deseo, más agrio que dulce:
Bocado de placer ínfimo
Y prueba de dolor majestuoso.
Olvidarte es como pecar contra lo divino
Y cual hereje me maldigo.
Liberarme es como probar lo sacro
Y cual sacerdote que reniega vana añoranza,
Que es sagrada y es profana,
Resignación inconsistente,
Condenará la fe o la desesperanza.
Contradecirse es tan cuerdo
Como lo es natural el dilema,
Y estar seguro es tan necio
Como innatural es la certeza,
Si es amante o es mentira
Es tan incierto, como quien diga,
Si he de tenerla: como cónyuge o desconocida.