Lluvia rosa sobre los tejados grises.
Lluvia casi silenciosa,
lluvia estruendosa,
contradictoria ,
discreta,
como el corazón de las personas,
con el si y el no dentro de la boca.
Suena mi latido en el pecho,
como el ritmo de mis amores y puñalitos.
La luz que me atrae
me abraza, tiembla,
sacándome a la calle
empapándome de niebla.
Surge sin esperarlo
la alegría blanca
de la vida con equivocaciones
y con la contradicción dentro.
La alegría surge
y no hay renuncia de lo vivido;
esta casi todo hecho.
Lluvia casi silenciosa,
lluvia estruendosa,
contradictoria ,
discreta,
como el corazón de las personas,
con el si y el no dentro de la boca.
Suena mi latido en el pecho,
como el ritmo de mis amores y puñalitos.
La luz que me atrae
me abraza, tiembla,
sacándome a la calle
empapándome de niebla.
Surge sin esperarlo
la alegría blanca
de la vida con equivocaciones
y con la contradicción dentro.
La alegría surge
y no hay renuncia de lo vivido;
esta casi todo hecho.