Lord Visent
Poeta recién llegado
Tú, gigante del siglo catorceavo
que se aferra a la condescendencia
de los férreos navíos, esclavo
de su simpatía, eres un rey olvidado.
Sobre las aguas te alzas,
sobre aguas astilladas
por los barcos que
hundidos fueron por la oscuridad
que la noche francesa abarca.
Último bastión de tu ralea,
desconocido y oculto
por la entrada de Nuestra Dama.
Ningún rey te hizo honor
de ocupar tu gran salón
donde ahora habita
el orgullo de los ancianos
del puerto de Burdeos.
Bajo tu sombra descansan
bancos de peces entre mástiles
de agravados bergantines.
Bajo tu sombra se arrastran
las corrientes de agua
con la arena que sepulta
el cementerio de marineros ingleses.
Aún te aferras a existir,
candil del velero,
luz de mechero.
Cordouan, fantasma del puerto,
rey de Versalles,
nadie conoce tu sufrimiento.
que se aferra a la condescendencia
de los férreos navíos, esclavo
de su simpatía, eres un rey olvidado.
Sobre las aguas te alzas,
sobre aguas astilladas
por los barcos que
hundidos fueron por la oscuridad
que la noche francesa abarca.
Último bastión de tu ralea,
desconocido y oculto
por la entrada de Nuestra Dama.
Ningún rey te hizo honor
de ocupar tu gran salón
donde ahora habita
el orgullo de los ancianos
del puerto de Burdeos.
Bajo tu sombra descansan
bancos de peces entre mástiles
de agravados bergantines.
Bajo tu sombra se arrastran
las corrientes de agua
con la arena que sepulta
el cementerio de marineros ingleses.
Aún te aferras a existir,
candil del velero,
luz de mechero.
Cordouan, fantasma del puerto,
rey de Versalles,
nadie conoce tu sufrimiento.