ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Coré.
Moribunda tarde agita sus ramas,
en bandadas pájaros sin sueños huyen tardíos.
Se pierden sombras mojadas
en el crepúsculo incierto blanco de luna.
Lamí la espuma-jadeante fiera-
derramada del manantial de tu boca.
Angustioso oleaje sin remansos
aprietan los dientes masticando soledades.
Alfileres sin ojillos templados en el devenir del tiempo
de ausencias el canto de las sirenas.
El fuego helado crepita escarchando glaciares de sueños.
Rocas pétreas de sal tropiezan incautas.
Desierto mar, mar sediento,
arenales de cristal beben soles ácidos,
frío mármol moldea latidos de greda.
Muertos vivientes deambulan calles desiertas de espíritus
Más negra que la noche desierta: la doncella Coré
Hembra insaciable, hambre de luz,
ojos de abismo, noches sin sol
su boca en los labios del adiós.
Geber Humberto Pérez Ulín.