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Corex 1.0

Tema en 'Prosa: Generales' comenzado por AndrésCa, 6 de Enero de 2013. Respuestas: 0 | Visitas: 497

  1. AndrésCa

    AndrésCa Poeta recién llegado

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    26 de Mayo de 2011
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    COREX 1.0

    COREX (Departamento de Metafísica-orgánica)

    Personajes:
    Asistente instrumentalizada 1
    Asistente instrumentalizada 2
    Aplicante
    Dr. Wilchez
    El hombre del traje
    Helena

    (Las asistentes instrumentalizadas 1 y 2 entran con un Aplicante a un nuevo puesto en el departamento de metafísica orgánica al laboratorío del Dr. Wilchez).
    Asistente instrumentalizada 2: Nosotros nos encargamos de mantener todo en perfecta sincronización, un pequeño descuido y… la existencia se viene abajo. Por eso su trabajo tiene que ser muy…
    Aplicante: Se bien lo que me toca hacer.
    Asistente instrumentalizada 1: ¿Estás seguro?
    Aplicante: ¡Claro que sí!
    Asistente instrumentalizada 2: Usted apenas empieza trabajar.
    Aplicante: Vine con todo lo que necesito saber.
    Asistente instrumentalizada 2: ¿Eso creé?
    Aplicante: No creo, estoy programado con lo necesario.
    Programa instrumentalizado 1: Es linda la ingenuidad de la inexperiencia.
    Aplicante: ¡Perdón! La experiencia aquí no importa, porque igual yo siempre voy a estar haciendo lo mismo.
    Programa instrumentalizado 2: ¡Se equivoca!
    Aplicante: ¡Señorita “asistente instrumentalizada”! Yo soy un programa especializado, no entiendo qué hace usted dándome lecciones y sermones.
    Programa instrumentalizado 1: Un titulo no te determina ni te hace ser mejor existencia que otras ¡no seas arrogante!
    Aplicante: ¡Claro que sí me determina y también me define en este mundo! Certifica la herramienta que utilizo para elaborar el objetivo de mi existencia; también me define como un tipo de existencia programada con fino detalle y finalidad por la sabia naturaleza existente. No entiendo porque dos programas asistentes instrumentalizados me están…
    (Entra interrumpiendo el Dr. Wilchez)
    Dr. Wilchez: ¡Buenas!
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¡Doctor!
    Dr. Wilchez: ¿Ya llego la muestra que pedí a los grupos de exploración física?
    Asistentes instrumentalizadas 2: Acabaron de llegar, ya están todas.
    Dr. Wilchez: ¡Muy bien¡ Usted debe ser el aplicante al nuevo puesto vacante que hay en nuestro querido departamento.
    Aplicante: Sí, soy yo. Mucho gusto.
    Dr. Wilchez: Es un placer, bien venido al departamento de metafísica-orgánica. Dejemos las presentaciones para después, alístese para trabajar.
    Asistentes instrumentalizadas 1 y 2: Nosotras ya estamos preparadas doctor.
    Dr. Wilchez: ¡Perfecto! (Sale).
    Aplicante: ¿Quién es él?
    Asistente instrumentalizada 2: Usted creé que es un programa especializado que se las sabe todas, pero no conoce al doctor Wilchez.
    Aplicante: No se desgaste, igual no estoy para nada interesado en conocerlo a fondo.
    Asistente instrumentalizada 2: El doctor Wilchez es nuestro jefe, el que solicito sus servicios en este laboratorio para calibrar el equipo mecánico.
    Asistente instrumentalizada 1: El creo y esparció conflictos como el odio y el amor, porque al reconciliarse estos crean cosas nuevas, y así sigue todo deviniendo en la existencia.
    Aplicante: ¡Ah! él es famoso Roberto Wilchez.
    (Entra el Dr. Wilchez con la muestra, que parece un cuerpo sin vida en una camilla).
    Dr. Wilchez: Muchos hablan de mí. Soy considerado por muchos como un héroe.
    Aplicante: Muchísimas gracias por introducir el conflicto y el dolor en la existencia doctor Wilchez.
    Dr. Wilchez: Se equivoca si creé que me siento orgulloso de habladurías insípidas.
    Aplicante: Doctor, yo ya les deje claro a sus asistentes que no me interesa conocerlo a fondo. Es más, me molesta enormemente qué se la pasen dándome lecciones y sermones. Ya les he dicho varias veces que lo dejen de hacer y no paran, deben tener algo mal ¿Ya revisó si tienen alguna clase de virus?
    Asistente instrumentalizada 2: Nosotras solo queríamos introducirlo y prevenirlo de las contrariedades de este mundo de ensoñaciones constantes.
    Aplicante: No entiendo, ¿por qué insisten en actuar como las guías espirituales de mi existencia?
    Dr. Wilchez: Lamento la actitud de mis asistentes, no les ponga mucho cuidado y, más bien, limítese a revisar el equipo.
    Aplicante: ¿La verdad no entiendo qué les pasa? Será mejor revisarlas.
    Dr. Wilchez: ¿Acaso cree usted que en Corex desperdiciamos esfuerzos y recursos?
    Aplicante: No entiendo por qué insisten en enseñarme de que va la existencia y como debo llevarla ¿Cómo logra controlar tan bien a las asistentes?
    Asistente instrumentalizada 1: Antes que nada, por favor empecemos a trabajar.
    Dr. Wilchez: Traigan el equipo.
    Dr. Wilchez: A ciencia cierta no se sabe si en todo lo que existe hay una especie de “conciencia infinita”, “eternamente sabia” que se ve como creadora, o si esta es inconsciente de su propia condición y está simplemente perdida en una eterna ilusión.
    Asistente instrumentalizada 2: (Llega con un maletín y un sobre). De hecho nuestros esfuerzos ahora están centrados en encontrar al dato Jiva universal que sostiene y crea todo lo que existe.
    Aplicante: ¡Ay! no lo puedo creer ¿me toco trabajar con los más dementes de toda la empresa?
    Asistente instrumentalizada 1: ¡Tú no sabes lo importante que es para nosotros hallarlo! Si algo le llegara a pasar a este dato, la existencia que conocemos colapsaría.
    Aplicante: ¡Yo no creo en supersticiones niña! Nunca he visto un dato jiva universal que haya creado todo el universo existente.
    (La Asistente instrumentalizada 2 le entrega el sobre al Dr. Wilchez).
    Dr. Wilchez: Pues la verdad no espero conocerlo ni verlo nunca, aunque sea el preciado tesoro de esta ciencia.
    Aplicante: ¿Entonces qué es lo quiere?
    Dr. Wilchez: Los datos que usted ve esperando en la sala son sujetos experimentales de clase “1C”, y los qué me interesan son de tipo “9D”.
    Asistente instrumentalizada 2: No se si usted sabe que los sujetos experimentales de tipo “9D” son existencias procesadas y juzgadas como corruptas.
    Aplicante: ¡Otra vez!
    (El Dr. Wilchez Abre el sobre y saca un disco).
    Aplicante: ¿Un disco de datos?
    Dr. Wilchez: Este disco de datos está lleno de conciencias experimentales de sujetos “9D”. En los sueños de estos datos está la clave para encontrar el dato jiva universal.
    Aplicante: ¡Esta loco! ¿Qué hace usted con un disco lleno de datos peligrosos y virulentos? Hay que eliminarlos.
    Dr. Wilchez: Usted cree que somos supersticiosos, pero no alcanza a imaginar todo lo que ignora al no conocer los sueños. (A las asistentes) Instalen el equipo. (Las asistentes instrumentalizadas sacan el equipo del maletín y empiezan a instalar el equipo en el cuerpo que reposa en la camilla).
    Aplicante: Para nosotros no hay manera de acceder al mundo onírico, porque nosotros nunca dormimos… Doctor Wilchez, ¿Qué clase de maquina es esa?
    Dr. Wilchez: Si encontramos ese dato no solo cambiaremos el modo de ver la metafísica-orgánica y todo el funcionamiento de Corex, sino que también podríamos cambiar nuestra existencia misma ¡Seriamos más que Dios! Estos son los condensadores de energía, por favor calíbrelos.
    Aplicante: La existencia siempre ha sido tal y como es, y no creo que haya empezado con un dato individual que haya compuesto todo lo que existe; esos no son más que cuentos filosóficos y basura poética… (Revisando el equipo) Y ¿Por qué este equipo consume tanto voltaje? Consume la energía de tres mundos ¿Qué es esto Doctor Wilchez?
    Dr. Wilchez: Todo lo que existe siempre ha sido una sola conciencia, los datos jivas o conciencias individuales son como olas que llegan a ser una sola unidad consciente, pero en el fondo son solo el mismo mar ¡La misma conciencia! Usted es un programa especializado, y debe saber que el lenguaje, la materia y la energía componen la sustancia primigenia de todo lo que existe; lo demás es pura representación y engaño. Pero no se preocupe, no es raro que alguien como usted desprecie la lengua filosófica y la poética; es normal que usted las desprecie porque no ha podido acceder al plano onírico todavía. No perdamos más el tiempo, calibre la maquina por favor.
    Aplicante: (Manipulando la maquina) Quiere decir que usted si ha podido acceder al mundo onírico ¿A caso usted puede inducirse al sueño?
    Dr. wilchez: No se preocupe, que ya lo va a entender bien. Incluso va entender que nada es eterno y que todo tiene un final en la existencia. Ningún ser de la existencia escapa de la inexistencia, todos llegan al punto en que la consumen.
    Aplicante: Eso no es cierto, yo siempre voy a estar aquí, como usted, haciendo eternamente lo que nos corresponde hacer.
    Dr. Wilchez: Nosotros lo ignoramos porque estamos programados para un oficio que nos es indispensable siempre, y nuestras necesidades existenciales se reducen a este; por eso nunca dormimos ni adquirimos experiencias diferentes a nuestra labor. Si yo lograra diseñar una maquina así, comprobaría la teoría de qué hay una existencia superior a la nuestra y también que nosotros, los programas funcionaros en Corex, experimentamos un triste final.
    Aplicante: Su máquina ya quedo calibrada, no quiero perder más el tiempo escuchando sus locuras; deseo que logre todo lo que ambiciona doctor Wilchez. Con su permiso, me retiro.
    Dr. Wilchez: ¿No quiere saber qué es esta máquina?
    Asistente instrumentalizada 2: El Dr. Wilchez inventó la manera de introducir existencias, como nosotros, en el plano onírico; él logró introducirnos en la conciencia de los datos jivas, dándonos la oportunidad de experimentar con ellos vivencias excitantes y el miedo a la muerte que en los mundos ellos experimentan.
    Aplicante: Doctor Wilchez, dígame: ¿es verdad que usted invento la manera de introducir existencias como nosotros a un estado de sueño?
    Dr. Wilchez: ¡Así es! Yo diseñe e invente una maquina que nos introduce a un estado de sueño.
    Aplicante: ¿Cuál maquina? ¿Esta? (Refiriéndose al equipo que calibro y que las asistentes instalaron en el cuerpo que trajo el Dr. Wilchez en la camilla).
    Dr. Wilchez: La conectamos a esta materia (se refiere al cuerpo en la camilla), que actúa como recipiente; ponemos este disco en donde está la conciencia del sujeto experimental “9D”, en la que nos vamos a introducir; nos conectamos nosotros mismos, la encendemos y estamos a dentro.
    Apicante: ¡No lo puedo creer! ¿Qué clase de loco es usted? ¿Cómo se atreve a inventar algo que pisa territorio sagrado y eternamente prohibido para nosotros?
    Dr. Wilchez: ¡Yo mismo voy a dar la recomendación para que no le den el puesto en el departamento y lo reprogramen, si no cambia esa maña que impide el sano desarrollo de esta ciencia!
    Aplicante: Que inconveniente es usted doctor Wilchez.
    Dr. Wilchez: No quiero que crea eso, por eso lo invito a probarla. Ahorita me llego esta muestra, que según mis exhaustivas investigaciones, puede revelarnos alguna pista del dato jiva universal que buscamos.
    Aplicante: Y yo quiero demostrarle que no tengo ninguna actitud que impida el desarrollo de esta ciencia, así que: ¡Esta bien! La voy a probar.
    Dr. Wilchez: Espere busco el dato y la encendemos… veamos…(Busca el dato en la maquina).
    Asistente instrumentalizada 2: Es el No.10-364-26-00-10-480-30-900-42 doctor.
    Dr. Wilchez: ¡Sí! aquí está.
    Asistente instrumentalizada 1: (Se dirige al Aplicante) déjame ayudarte (lo acomoda y lo conecta a la maquina mientras el doctor Wilchez también se acomoda y conecta el mismo a la maquina).
    Aplicante: Si usted llega a probar lo que dice, seguramente experimentare el sueño.
    Dr. Wilchez: Ya lo va a ver bien, póngase cómodo.
    Aplicante: Espero no volverme igual de loco a usted nunca.
    Dr. Wilchez: Prepárese, porque el sueño lucido va a comenzar ¡Enciendan la maquina!
    Asistentes instrumentalizadas 1 y 2: ¡Sí, señor!
    (El Dr. Wilchez y el Aplicante quedan dormidos. Todo el mundo del departamento de metafísica orgánica de Corex se detiene y entra otra vez en un estado onírico. El hombre del traje se despierta y se para de la camilla, el siempre fue la muestra. Mientras despierta el hombre del traje, el Dr. Wilchez y el Aplicante también lo hacen. El Aplicante dándose cuenta que el Hombre del traje se levanta de la camilla entra en pánico).
    Aplicante: ¡Qué horror! Esa cosa inerte acabo de levantarse de la camilla.
    Dr. Wilchez: Silencio, (El hombre del traje los nota). Demasiado tarde.
    (El hombre del traje se ve un poco aturdido, pero después de un momento reacciona).
    El hombre del traje: ¿Doctor?... ¿podría decirme usted qué me pasa?
    Dr. Wilchez: ¡Si claro! Pero por favor, dígame: ¿qué es lo que siente?
    El Hombre del traje: …Ya recurrí a todo tipo de alternativas y ninguna funciona; nadie me dice lo que tengo exactamente. ¡Vera! Desde que soy muy niño veo una persona que nadie más ve, y la conozco como cualquiera que conoce bien a un familiar cercano; de hecho crecí junto a ella y siento demasiado aprecio por ella, aunque no sea más que una ilusión mía.
    Dr. Wilchez: Entiendo, ¿Y ve más cosas que los demás no puedan ver o creé que experimenta más cosas fuera de lo común?
    El hombre del traje: Bueno sí, aunque solo la veo a ella, siempre hay una estrella flotando encima de su cabeza. Son las únicas cosas que siento fuera de la realidad.
    Dr. Wilchez: ¿Es una mujer?
    El hombre del traje: Si.
    Dr. Wilchez: ¿Está aquí?
    El hombre del traje: No, esta a fuera esperándome.
    Dr. Wilchez: Hágala seguir por favor.
    El hombre del traje: Esta bien doctor, ya la traigo.
    (El hombre del traje sale a buscarla).
    Dr. Wilchez: Siga el juego y no se involucre tanto, porque cualquier decisión que tome el sujeto experimental en este mundo puede llevarnos a todos, en un instante, a una horrible tragedia.
    Aplicante: ¿Quiere decir qué en este plano también experimentamos la muerte?
    Dr. Wilchez: Sí, en el plano onírico de este mundo todo lo experimentamos de forma muy lúcida y real; muchas veces es una experiencia espantosa y dolorosa.
    Aplicante: ¿Qué pasa si uno muere?
    Dr. wilchez: Aparte de la horrible experiencia, lo más probable es que lo saque inmediatamente del sueño.
    Aplicante: ¡Ahí viene! Pero viene solo.
    (El hombre del traje entra solo).
    El hombre del traje: Doctores.
    Dr. wilchez: Y bien ¿está la mujer aquí? ¿Ahora?
    El Hombre del traje: Sí, en este instante los está saludando, dice que está muy agradecida por su labor.
    Dr. Wilchez: ¡Muchas gracias! Dígale que es un placer realizarla ¿tiene nombre? ¿Cómo se llama?
    El hombre del traje: Yo le puse Helena la primera vez que nos vimos, porque no tenía nombre, así que yo se lo puse.
    Dr. Wilchez: Es un placer conocerla Helena, aunque no podamos verla.
    El Hombre del traje: ¿Helena para dónde vas? Los doctores quieren conocerte. No te vayas ¡Helena!
    Dr. Wilchez: ¿Qué paso? ¿Helena se retiro?
    El Hombre del traje: Si, dijo que quería hacer algo por ustedes y salió, pero dijo que no demoraba ¿Qué opinan doctores? ¿es normal?
    Dr. Wilchez: No se preocupe, esto tiene solución con una pequeña lobotomía y con unos pequeños injertos onto-orgánicos.
    El hombre del traje: ¿Una lobotomía y qué? ¿Y eso para qué sirve?
    Aplicante: Pues… para que deje de ver apariencias que no existen en este mundo.
    El hombre del traje: ¡Esta loco! Yo no quiero que hagan desaparecer a Helena. Solo quiero saber que tengo.
    Aplicante: ¡Pues es usted una existencia esquizofrénica!
    El hombre del traje: ¡No! estoy totalmente seguro de que yo no estoy loco ¡Medico de pacotilla!
    Dr. Wilchez: Es cierto, no puede ser esquizofrenia, porque él no ve ni experimenta más cosas fuera de lo normal aparte de Helena y su estrella. Déjenos intercambiar puntos de vista y enseguida volvemos con una conclusión correcta. Puede ser un tumor en su cabeza.
    El hombre del traje: ¡Olvídelo! Voy a buscar otra opinión.
    Dr. Wilchez: Por favor no se precipite, es normal que un medico sin experiencia sea imprudente a veces. Yo le aseguro que vamos a dar con su problema.
    El hombre del traje: ¡Esta bien! Pero quiero que usted se apersone de mi caso doctor…
    Dr. Wilchez: ¡Wilchez! Es un placer. Voy a retirarme un momento con el doctor y ya regreso con usted.
    El hombre del traje: Por favor no se demore.
    (El Aplicante y el Dr. Wilchez se apartan del hombre del traje y lo dejan solo, pero se esconden en un punto donde lo pueden espiar).
    Dr. Wilchez: Por favor, le recomiendo no alterarlo si no quiere experimentar un desagradable final y, lo peor, que nos saque del sueño.
    Aplicante: Muchas gracias doctor Wilchez por traerme a la mente esquizofrénica de un dato criminal, y lo más desagradable es que en este mundo puede hacernos daño… por cierto ¿Qué es este mundo?
    Dr. Wilchez: ¡Cálmese! Ya averiguo donde estamos exactamente con la computadora de mano (mira la computadora). Ahora estamos en los recuerdos que vivió la existencia No.10.364.26.00.10.480.30.900.42 en el mundo 56.d.399.
    Aplicante: ¿Y qué buscamos acá doctor Wilchez?
    Dr. Wilchez: Cualquier indicio inquietante que llame la atención.
    Aplicante: ¿No le parece suficiente con ser el científico, ingeniero y programador de la existencia que invento la manera de que seres como nosotros podamos acceder al mundo onírico y podamos experimentar lo que experimentan los datos jivas?
    Dr. Wilchez: ¡Eso me tiene sin cuidado!
    Aplicante: ¿Doctor Wilchez que es lo que ambiciona usted?
    Dr. Wilchez: Yo solo quiero descubrir el enigma de la existencia y saber cómo funciona todo ¡Quiero saber la receta de todo lo que existe!
    Aplicante: ¡Doctor! La sabia naturaleza funciona perfectamente, y en secreto oculta cosas misteriosas e inaccesibles, porque tal vez es mejor que estén ocultas para nosotros. No busque y desate algo que después usted no pueda controlar.
    Dr. Wilchez: Mi interés es puramente científico. Si logro ver algo verdadero, algo cierto de lo que pienso, mi existencia cumplirá su objetivo. Siempre iré más allá de todos por eso, porque busco en terrenos inhóspitos y prohibidos.
    (Entra una mujer con una estrella flotando en la cabeza, es Helena, el Dr. Wilchez y el Aplicante no la notan, sin embargo el ambiente cambia).
    Aplicante: Doctor Wilchez ¿para qué quiere el dato jiva universal?
    Helena: Ya volví.
    Dr. Wilchez: Pues para…
    El Hombre del traje: ¿Hiciste lo que tenías que hacer?
    (El doctor Wilchez y el Aplicante se sorprenden al ver otra vez al Hombre del traje hablando solo).
    Aplicante: Otra vez está hablando solo.
    Dr. Wilchez: Silencio.
    Helena: Sí, y cada vez me asombro más de lo complejo que eres. No pude encontrar nada.
    El Hombre del traje: Helena, yo te amo y daría la vida por que los demás pudieran verte, porque no fueras solo una ilusión mía.
    Helena: Todo y todos aquí no son más que ilusiones tuyas, son pura ensoñación tuya.
    El hombre del traje: ¿Entonces por qué no logro hacer que los demás te vean?
    Helena: Porque yo soy lo único que realmente no es una ilusión en ti.
    El hombre del traje: Pero… ¡Helena! ¿De qué me sirve amarte si no puede ser real para mí?
    Helena: Tus ilusiones son reales para ti y yo siempre he querido compartirlas contigo, pero no puedo ser parte de ellas, porque para ti y para ellas no soy real.
    El hombre del traje: Helena yo no quiero estar más aquí, quiero estar contigo en una parte en la que podamos estar tranquilos y felices siempre.
    Helena: Siempre vamos a estar juntos tú y yo, nosotros somos lo principal, siempre seré feliz a tú lado.
    El hombre del traje: Tal vez si muero pueda ir a una parte donde tú y yo podamos estar juntos, sin que nadie dude de mi cordura.
    Helena: Si mueres es totalmente seguro que nos volvamos a encontrar en otra vida; pero no te aseguro que sea la próxima y que estemos tú y yo solos.
    El hombre del traje: ¡Entonces no quiero morir! No quiero separarme de ti y tener que esperar una eternidad, sería un infierno.
    Helena: ¡Infierno que tú creas!
    El hombre del traje: Sí, pero no sé cómo salir de él.
    Helena: Una vez hubo un mundo donde solo estábamos tú y yo, pero nada pasaba aparte de eso; estábamos los dos juntos en la eternidad y no había nada más. Yo siempre me maravillo con tus creaciones, es lo único que me ayuda a soportar estar aquí para siempre. Tú eres un alma animada y sorprendente, y por eso siempre te voy a amar.
    El hombre del traje: (conmovido) Helena, llévame a ese mundo otra vez por favor.
    (Helena nota algo raro).
    Helena: ¿Estas con alguien?
    El hombre del traje: No, estamos solos tú y yo, me gusta estar a solas contigo; podría vivir toda la eternidad en ese mundo que dices, en el que estoy contigo a solas.
    Helena: Ya llegara el momento en que de verdad quieras volver a él y seremos felices los dos solos; pero después te aburrirás de él y vas a querer perderte en ti mismo otra vez.
    El Hombre del traje: Siempre dices eso, que algún que un día volveré a estar en un mundo en el que estemos solos tú y yo ¡Ese es mi sueño anhelado! Pero después dices que me aburriré de ti ¡Eso no puede pasar!
    Helena: Eso va pasar eternamente.
    El hombre del traje: Helena, me duele no poder hacer nada al respecto.
    Helena: Tú eres lo más bello, eres lo único, tu luz ilumina en mi vacio, sin ti simplemente seria nada.
    El hombre del traje: Aunque no seas algo real, tu eres la que me motiva a existir. Me encanta la estrella que flota en tu cabeza.
    Helena: Eres tú iluminándome. (Helena se da cuenta de los dos espías) ¿Quiénes son las dos personas que están contigo?
    El hombre del traje: ¿Conmigo? ¿Dos?
    (El Dr. Wilchez y el Aplicante se exaltan).
    El hombre del traje: ¿Quién está ahí?
    (Sale el Dr. Wilchez seguido por el Aplicante).
    Dr. Wilchez: Señor, ya tenemos su diagnostico.
    (El hombre del traje saca un arma y la apunta al Dr. Wilchez; él y el Aplicante se alarman).
    Dr. Wilchez: ¡Wooow! Tranquilo. Por favor cálmese y no me haga daño.
    El hombre del traje: ¿Quiénes son ustedes y como se metieron en mi casa?
    Helena: Son los doctores que te atendieron en el hospital psiquiátrico.
    El hombre del traje: ¿Qué hacen aquí?
    Helena: Ellos dos no deberían estar en este lugar.
    Aplicante: Señor cálmese, vinimos porque tenemos un diagnostico de su enfermedad.
    El hombre del traje: Helena dice que ustedes dos no deberían estar aquí.
    Dr. Wilchez: Lamentamos interrumpir así en su casa, dígale a la señorita Helena que lamentamos la abrupta interrupción.
    Helena: (Sorprendida) Ellos no pertenecen a este mundo.
    Hombre del traje: Helena dice que ustedes no pertenecen a este mundo…
    El hombre del traje, el Dr. Wilchez y el Aplicante: (al tiempo) ¡Qué!
    Helena: La primera vez que los vi se me hicieron raros, me llamaron mucho la atención. Esta vez estoy segura de que ellos no son de este mundo.
    Dr. Wilchez: No entiendo porque lo dice. Creo que no es el mejor momento, es mejor que nosotros nos retiremos.
    Aplicante: Sí, es mejor, después pasamos cuando sea un buen momento.
    Helena: Ellos son del control de re-direccionamiento existencial ¿qué hacen acá?
    El hombre del traje: ¡Ustedes dos no van a ningún lado! (A Helena) ¿De dónde dijiste que eran?
    Aplicante: Del hospital psiquiátrico señor.
    El hombre del traje: ¡Cállese!
    Helena: Del control de re-direccionamiento existencial, son programas funcionarios en Corex.
    El Hombre del traje: ¿Corex? (El Dr. Wilchez y el Aplicante se sorprenden al escuchar decir al hombre del traje el nombre de la empresa) ¿Qué es eso?
    Dr. Wilchez: ¿Dígame donde escucho ese nombre?
    El hombre del traje: ¡Que se calle hermanito!
    Helena: ¡Baja el arma!
    El hombre del traje: ¿Por qué? Tú nunca me dices que debo hacer.
    Helena: Quiero saber cómo y por qué están en este lugar.
    El hombre del traje: ¡Está bien! Adelante, siéntense (Los sienta en un comedor). Yo también quiero saber que está pasando y qué es “Corex”. (Se sientan y el hombre del traje baja el arma).
    Dr. Wilchez: Precisamente nosotros también queremos saber de dónde lo escucho.
    El Hombre del traje: ¡Que se calle! Aquí en mi casa yo hago las preguntas, ¿Helena qué es Corex?
    Helena: Es un órgano tuyo, es la parte creadora que hay en ti.
    El hombre del traje: Helena dice que Corex es un órgano mío y que ustedes hacen parte de mi, ¿Es cierto?
    Helena: ¡Lo es!
    El hombre del traje: Entonces si estoy loco, porque veo más cosas que no existen y que hacen parte de mi.
    Helana: ¡Qué no! Ellos no pueden verme a mí tampoco, porque también son ilusión tuya.
    Aplicante: La verdad no entendemos bien lo que dice. Para nosotros Corex es una empresa, ubicada en otro mundo, que se encarga de mantener la existencia en equilibrio y deviniendo en todo momento. Nosotros hacemos parte de esa empresa, trabajamos ahí diseñando mundos como este y estrategias para mantenerlos estables.
    El hombre del traje: (Desternillado de risa) ¡Qué increíble cuento de ciencia ficción me acabo de echar usted! ¿Qué clase de friki es usted?
    Helena: Algunas cosas de las que dice son ciertas.
    El hombre del traje: Helena dice que no me están diciendo toda la verdad.
    Helena: ¡No, eso no! Ellos dicen su verdad, pero no se dan cuenta de que su verdad es una pura apariencia, lo ignoran todo.
    Aplicante: Todo lo que le decimos es cierto, no sé en qué estamos mintiendo.
    El hombre del traje: ¡Esta bien! Si todo es cierto ¿Qué hacen aquí? ¿Qué es lo que quieren conmigo?
    Helena: Sí ¿Qué hacen este lugar?
    Dr. Wilchez: Usted es un tipo de existencia muy importante para nosotros. Usted puede ayudarnos a desarrollar investigaciones que en un futuro pueden ayudar a la existencia a ser más operante y generosa; no solo eso, también podremos evitar una catástrofe o un colapso de la existencia gracias a usted. (El Aplicante mira disgustado al Dr. Wilchez).
    El hombre del traje: ¡Qué! ¿Usted me creé pendejo? ¿Creé que yo me voy a convertir en su rata de laboratorio?
    Dr. Wilchez: De hecho, es lo mejor que puede hacer. Usted es un tipo de existencia que fue procesada y juzgada por el sistema como corrupta; y por eso fue condenado a la inexistencia.
    El hombre del traje y Helena: (Al tiempo) ¡Qué!
    Dr. Wilchez: Usted fue condenado a desaparecer en la nada, a no existir. Pero nosotros podemos ayudarle.
    El hombre del traje: No creí que hubiera gente más loca que yo.
    Helena: ¡Tengo que irme ya!
    El hombre del traje: ¿Qué pasa Helena? ¿Por qué ahora?
    Helena: No te preocupes ya nos veremos otra vez.
    El hombre del traje: ¿A dónde vas?
    Helena: ¡Muy lejos! Lo más lejos posible. Tal vez demore; tal vez no volvamos a vernos en esta vida.
    El hombre del traje: Helena tú no me puedes dejar así, no me puedes abandonar. Si te vas, todos van a caer encima de mí ¡Voy a morir! (Se apunta con el arma).
    Dr. Wilchez: ¡No! Espere, no lo haga. Por favor díganos donde escucho el nombre de Corex.
    Helena: (Se acerca al hombre del traje, lo besa y le hace bajar el arma) No te preocupes, te aseguro que en un próximo nivel de tu existencia te encontrarás conmigo y estaremos los dos solos.
    El hombre del traje: No Helena, por favor no lo hagas, no te vayas.
    Helena: Siento causarte daño ahora, pero es por algo mejor. Te juro que ya pronto nos veremos y seremos felices tú y yo, juntos sin nadie más.
    El hombre del traje: Prométeme que pronto estaremos juntos una eternidad, tu y yo solos en ese mundo del que tanto me hablas.
    Helena: Te lo prometo. (Sale y se va).
    El hombre del traje: Helena ¡No!
    Dr. Wilchez: ¿Qué pasó? ¿Helena se fue?
    El hombre del traje: Sí, por culpa de ustedes. (Les apunta otra vez con el arma).
    Dr. Wilchez: ¡Oh! Tranquilo. (Se empiezan a escuchar estruendos, perros y gente entrando en la casa, como en una redada).
    Aplicante: ¿Qué pasa?
    El hombre del traje: Es una redada, vienen por mí, me van a matar. (Se cubre mientras apunta desde una puerta).
    Dr. Wilchez: (Al Aplicante) Creo que vamos a morir. (Al hombre del traje) ¡Escuche! ¿Dígame por qué Helena sabía el nombre de Corex?
    El hombre del traje: No sé de dónde lo saco y simplemente quiso irse ¡Debería meterles un tiro aquí! ¡Ya mismo! (Les apunta con el arma).
    Dr. Wilchez: ¿Pero antes dígame en qué momento decidió irse y por qué?
    El Hombre del traje: Apenas a usted se le fue la lengua diciendo que yo había sido condenado a no existir. Es que voy a meterles ya su tiro para vengarme, y de paso me lo meto yo; igual ya estoy muerto.
    Aplicante: ¡Vamos a morir!
    Dr. Wilchez: Por favor no nos vaya a matar, antes…
    (El hombre del traje le mete un tiro al Dr. Wilchez, el Aplicante grita horrorizado y el hombre del traje lo mata también; por último se pega un tiro a él mismo. Todo entra en trance otra vez, el sueño culmina y vuelven al mundo de Corex. El Dr. Wilchez y el Aplicante se despiertan).
    Aplicante: (Despertando) ¡Ah! (Grita horrorizado) ¡Me mató! ¡me mató!
    Asistente instrumentalizada 1: ¡Cálmate por favor! Sólo fue un sueño.
    Aplicante: ¿Qué fue todo eso?
    Dr. Wilchez: Ese dato jiva corrupto sabía de la existencia de Corex.
    Aplicante: Su loca visión sabía de nuestra existencia.
    Dr. Wilchez: ¿Qué era eso? ¿Qué era la tal Helena?
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¿Helena? ¿Helena?
    Dr. Wilchez: No era solo una loca visión, sabía lo que somos y lo que hacemos.
    Aplicante: Sí. Ella sabía lo que somos, pero nosotros no pudimos enterarnos lo que ella era.
    Dr. Wilchez: Miremos el registro de la conciencia del dato jiva universal.
    Asistente instrumentalizada 1: Doctor, la maquina no prende, se fundió.
    Dr. wilchez: Eso no puede ser.
    Aplicante: (Revisando los fusibles) Parece que se quemo, no entiendo como ese dato es capaz de generar una falla de energía en fusibles que soportan la de tres mundos, se quemaron por una sobrecarga.
    Dr. Wilchez: Eso tampoco lo pudo hacer un simple virus.
    Aplicante: No, no existe un virus tan poderoso.
    Dr. Wilchez: Ni una existencia subjetiva tan poderosa.
    Aplicante: ¿Sus asistentes no guardaron registro?
    Asistente instrumentalizada 2: cuando la maquina está funcionando nosotras hacemos parte del equipo, nostras lo mantenemos estabilizado. Eso gasta toda nuestra energía y no tenemos momento para hacer memoria.
    Aplicante: Entonces, ¿por qué no se fundieron ustedes también?
    Dr. wilchez: Yo instale una programación de protección contra fallas eléctricas. Si Helena no era un virus ¿Qué era exactamente? ¿Y qué tipo de dato es la existencia No. 10-364-26-00-10-480-30-900-42?
    Aplicante: No lo sé.
    Dr. Wilchez: Es probable que esta existencia ¡Sea el dato jiva universal!
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¡Cómo!
    Asistente instrumentalizada 1: Por fin nuestros esfuerzos dieron fruto.
    Asistente instrumentalizada 2: No era para esperarse menos del Dr. Wilchez.
    Aplicante: ¿Y ahora usted por qué saca esa loca teoría?
    Dr. Wilchez: Piénselo bien, si no son un dato jiva ni un virus ¿Qué son?
    Aplicante: No, no son ni un dato jiva, ni un virus, ni un programa funcionario de Corex. Son un tipo de existencia muy poderosa e incontrolable, que tienen la capacidad de generar la energía de más de tres mundos a la vez.
    Dr. Wilchez: ¿Entonces qué son? Sabemos que su ilusión “Helena” nos reconoció, pero nosotros no a ella; también, sabemos que la conciencia del sujeto experimental 9D No.10.364.26.00.10.480.30.900.42 puede generar billones de voltios de energía; y por último, también sabemos qué Helena desapareció justo cuando yo le dije al sujeto que estaba condenado a la inexistencia.
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¿Helena? ¿Helena?
    Aplicante: Sí, fue en ese momento en el que todo empezó a colapsar ¿Y qué pasa?
    Dr. Wilchez: El dato jiva, del que ya sabemos nosotros que es un tipo de existencia poderosa y superior, podía ver algo que nosotros no. A Helena no la podíamos ver porque para nosotros no era nada, no había nada y la nada no pude ser nada.
    Aplicante: Sí, pero ahí había algo que sabía sobre nosotros.
    Dr. Wilchez: ¡Exacto! A Helena no la podíamos experimentar nosotros porque en realidad no era nada, sin embargo ella podía vernos y sabía lo qué somos.
    Aplicante: Si fuera así, entonces ella sería algo.
    Dr. Wilchez: ¿Qué categoría de existencia es superior a la nuestra?
    Aplicante: ¿Qué insinúa?
    Dr. Wilchez: ¡Qué Helena es la nada misma y que el sujeto en cuestión es el dato jiva universal!
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¡Bravo! ¡Viva el Dr. Wilchez!
    Aplicante: ¡Eso es ilógico Doctor wilchez!
    Dr. Wilchez: Ya hemos visto como se rompen muchas leyes de la lógica que rigen a la existencia, el sueño mismo aquí es tan real como la misma vigilia. Es una simple teoría, pero puede ser probable.
    Aplicante: Es cierto que alguien como yo no puede experimentar el sueño y la muerte, pero, si lo que usted dice es verdad, entonces todos vamos a desaparecer y a dejar de existir, si se elimina el dato jiva universal.
    Asistente instrumentalizada 2: ¿Desaparecer?
    Dr. Wilchez: Eso es lógico y es lo que nos indica que Helena es la nada. Ella se enteró que el dato jiva universal iba a ser eliminado y condenado al vacío, y salió a encontrarse con él; al parecer le prometió al dato jiva universal antes de irse que se encontraría con él en un mundo donde solo ellos existirían. Si el dato jiva universal se encuentra con la nada, pronto solo existirán ellos dos y todo lo demás dejará de existir.
    Asistente instrumentalizada 2: Dr. Wilchez ¡haga algo!
    Aplicante: Pero no hay que temer, el dato jiva universal está todavía a salvo en el disco de datos.
    Dr. Wilchez: No. Los sujetos experimentales “9D” son copias, clones de conciencias que nos entregan en discos.
    Aplicante: !Es cierto! Eso quiere decir que el dato jiva universal real pronto será borrado de la existencia, y con él la existencia misma como la conocemos.
    Dr. Wilchez: Así es.
    Asistente instrumentalizada 1: Dr. Wilchez ¡por favor sálvenos!
    Dr. Wilchez: Cuando el dato jiva universal se encuentre con la nada, se va dar cuenta de su verdadera naturaleza y va querer eliminarnos a todos.
    Aplicante: ¿Hay algo que se pueda hacer?
    Dr. Wilchez: Lo único seria ir a las oficinas del control de re-direccionamiento existencial y advertirles que no borren el dato jiva universal, ellos se encargan de re-direccionar estos datos en toda la existencia, incluso a los condenados al vacío.
    Aplicante: ¡Está bien! Yo voy a buscar al dato jiva universal real en las oficinas de Corex, espero que no alcancen a borrarlo.
    Dr. wilchez: Ojalá pueda traernos el dato real.
    Aplicante: Esto no lo hago para que usted pueda saciar su loca insistencia en saberlo todo; lo hago para salvarnos.
    Dr. Wilchez: Haga lo que quiera.
    Asistente instrumentalizada 1: Sí. Por favor has algo.
    (El Aplicante sale a las oficinas de Corex en busca del dato jiva universal).
    Dr. Wilchez: Ustedes por ahora ayúdenme a organizar y a encontrar toda la información sobre la existencia subjetiva No.10.364.26.00.10.480.30.900.42.
    Asistente instrumentalizada 1 y 2: ¡Si señor!
     
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    Última modificación: 19 de Marzo de 2013

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