danie
solo un pensamiento...
Nos invocamos con el idioma de las cigarras,
con la garganta de las longevas nubes
musitando un silencio de montañas.
Así buscamos los fervorosos insomnios
que se esconden en el tapete,
también en el clóset
de la más íntima alcoba
y sus enseres de sueños del pasado,de la más íntima alcoba
atalayas
en donde observan celosos los astros.Nuestros cuerpos sudan trigales
de mansas sombras
desnudando los febriles veranos,
de campanas de lunas y auroras
que con sus trinos hurgan
en los nidos de las nocherniegas alondras.
Hay catedrales, pirámides,
esfinges
que revelan el enigmade la mar cimbreante
sobre las sábanas.
Hay palabras, susurros,
suspiros
que se derraman como néctarde la vendimia de los dioses
sobre la piel de la noche.
Dibujos de besos
dentro de un puerto de bocas,
góndolas navegando con una serenata
embriagante de velas y vino,
de caricias de estrellas venecianas
y rouge sobre las pupilas del mañana.