martamarques
Poeta adicto al portal
Creencias
Creencias que la gente no perdona,
prisiones sepulcrales de utopía;
dime porque promueves mi ironía
si luego mi blasfemia te traiciona.
Te escribo soledad a tu persona,
musa llena de magia y fantasía;
es tu morada llena de osadía
ávida esclavitud que te aprisiona.
Tu relato en las noches me consume
cual poema callado, vive mudo,
palabra inane que distante asume.
Aunque es, en su agonía buen escudo,
Ángel divino, creo que presume,
cuando dices amarme, corajudo.
Marta Marques
Creencias que la gente no perdona,
prisiones sepulcrales de utopía;
dime porque promueves mi ironía
si luego mi blasfemia te traiciona.
Te escribo soledad a tu persona,
musa llena de magia y fantasía;
es tu morada llena de osadía
ávida esclavitud que te aprisiona.
Tu relato en las noches me consume
cual poema callado, vive mudo,
palabra inane que distante asume.
Aunque es, en su agonía buen escudo,
Ángel divino, creo que presume,
cuando dices amarme, corajudo.
Marta Marques