matilde rodriguez
Poeta recién llegado
Como andando entre muertos
como intentándolo
cada célula marchita el alma que ya tan rota ya ni respira.
Que cada sonrisa parece falsa
que estoy en algún lugar aquí adentro
quizá necesito brújulas o mapas o silencios
o risas o señales.
Memoria cautiva esclava y no dueña
camino de llanto, camino de amores
lamentos y agonías, pedazos de mí por todas partes.
Y salto… alto como para no perderme
y río o bailo y canto o aprieto fuerte para no llorar.
¿Perdida?
Quizá… creativa, ¿profundamente alterada?
¡No!,
ni pensarlo, sólo pasaba por aquí para ver si te encontraba así como por encanto
pero sólo vi cuervos y cantaban mi triste canción
hice un -salud- por ellos y seguí caminando.
No, no hay nada aquí para escuchar
silencios más silencios
como loba, como nube o molino
como encanto perdido o lamento innato.
Siembro luego espero
cosecho ahora nada
tiemblo, acorto, resisto.
Doy discursos y bendigo cosas, suplico
piedad y clemencia
escondido estás y nada puedo hacer. ¿Cómo, cómo entonces respirar?
como intentándolo
cada célula marchita el alma que ya tan rota ya ni respira.
Que cada sonrisa parece falsa
que estoy en algún lugar aquí adentro
quizá necesito brújulas o mapas o silencios
o risas o señales.
Memoria cautiva esclava y no dueña
camino de llanto, camino de amores
lamentos y agonías, pedazos de mí por todas partes.
Y salto… alto como para no perderme
y río o bailo y canto o aprieto fuerte para no llorar.
¿Perdida?
Quizá… creativa, ¿profundamente alterada?
¡No!,
ni pensarlo, sólo pasaba por aquí para ver si te encontraba así como por encanto
pero sólo vi cuervos y cantaban mi triste canción
hice un -salud- por ellos y seguí caminando.
No, no hay nada aquí para escuchar
silencios más silencios
como loba, como nube o molino
como encanto perdido o lamento innato.
Siembro luego espero
cosecho ahora nada
tiemblo, acorto, resisto.
Doy discursos y bendigo cosas, suplico
piedad y clemencia
escondido estás y nada puedo hacer. ¿Cómo, cómo entonces respirar?
Última edición por un moderador: